Miércoles 30 de Octubre de 2013
Dos jóvenes que habían sido detenidos por robar una moto, cuyos familiares realizaron una encendida protesta de tres días frente a los Tribunales, recuperaron la libertad ayer a la tarde. El juez de Instrucción Juan Andrés Donnola ordenó la medida porque el delito que les imputan prevé una pena de prisión en suspenso y consideró que pueden seguir ligados a la causa fuera de prisión aunque uno de ellos fue reconocido en una rueda judicial.
Leandro Leguizamón, de 18 años, y Franco Alvarez, de 23, fueron detenidos el miércoles acusados del robo de una moto Guerrero cometido minutos antes en Empalme Graneros. Entonces los familiares de los detenidos y militantes de las agrupaciones políticas Tupac Amaru y Cuba MTR cortaron el tránsito para denunciar que habían sido apresados en un procedimiento “abusivo” y sin pruebas.
Al momento de la detención, plantearon, Leguizamón esperaba el colectivo junto a varias personas que iban a una marcha contra la baja de la edad de imputabilidad. Los familiares señalaron que en el mismo operativo los policías ingresaron a un búnker de drogas de la zona y detuvieron a tres o cuatro personas que liberaron esa tarde “porque pagaron 6 mil pesos”.
El lunes resolvieron acampar frente a Tribunales y ayer mantuvieron el corte hasta pasado el mediodía, cuando recibieron la noticia de que los muchachos serían excarcelados tras el pedido hecho por el abogado Pablo Lo Vuolo, en nombre de Leguizamón, y el defensor oficial Oscar Loberse en representación de Alvarez. El juez les concedió la libertad con restricciones porque están acusados de un robo cometido con un arma no hallada, delito que prevé una pena de 3 a 10 años de prisión. Es decir que de ser condenados podrían recibir una pena de prisión en suspenso.
La medida se dictó luego de que el dueño de la moto robada y un compañero de trabajo que lo acompañaba reconocieran a Alvarez (que trabaja en una distribuidora) como quien se fue con la moto robada tras amenazarlos con un arma. A Leguizamón, que trabaja en el Mercado de Productores, no lo apuntaron.
Con ojos humedecidos por la emoción tras conocer la excarcelación de su hijo, Fabio Alvarez cuestionó las condiciones en que estuvo en la comisaría 15ª: “Había 36 personas hacinadas. Algunos serán delincuentes, pero ninguna persona tiene a los perros viviendo en esas condiciones. Es algo inhumano”.