Le imputan ordenar mediante una videollamada un asesinato desde Piñero
Otro muchacho quedó detenido como coautor del intento de asesinato, ocurrido en septiembre pasado en Villa Gobernador Gálvez

Viernes 04 de Febrero de 2022

Un hombre preso en la cárcel de Piñero fue imputado este viernes por ordenar, a través de una videollamada, el asesinato de un joven que al parecer se negaba a seguir vendido drogas para él. Se trata de Rodrigo Nicolás B., quien fue imputado como instigador de un intento de homicidio junto con Gabriel Ezequiel G., quien recibía las órdenes por teléfono y fue acusado como coautor de la agresión.

En ese marco el juez de primera instancia Héctor Núñez Cartelle les dictó la prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años a ambos imputados. En tanto, hasta este viernes se encontraba prófugo Lucas S., un joven sindicado como quien le disparó a la víctima, que si bien sobrevivió al ataque tuvo que abandonar su vida para ingresar con su familia a un programa de protección de testigos.

Cómo son estas cosas

Según expuso el fiscal de Homicidios Patricio Saldutti en una audiencia realizada este viernes en el Centro de Justicia Penal (CJP) esta historia tuvo lugar la madrugada del 26 de septiembre del año pasado en Villa Gobernador Gálvez. Alrededor de las 3.30 de ese día un joven llamado Matías fue a comprar marihuana a un búnker de drogas ubicado en San Juan y Corrientes, cerca de la zona ribereña de Pueblo Nuevo, a unas cuadras de la planta del Frigorífico Swift.

Matías sabía que la muerte lo andaba buscando porque unas dos semanas antes le había comunicado a un miembro de una banda de narcomenudeo que no quería vender más drogas para ellos. Más allá de los recaudos que podía tomar en ese sentido para resguardar su vida, esa madrugada fue hasta el búnker donde luego de unos 15 minutos aparecieron dos jóvenes en una moto.

“Supongo que la chica que me vendió sabía quién era yo y tal vez les avisó, porque al ratito aparecieron”, declararía el muchacho luego de sobrevivir al ataque, según expuso el fiscal.

Lo cierto es que la víctima situó en la escena a tres personas. Lucas S. y Gabriel Ezequiel G. lo amenazaron con un arma mientras se comunicaban por videollamada con Rodrigo Nicolás B., un hombre conocido como “Cepe” que se encontraba preso en Piñero desde mayo de 2020 cuando fue apresado con un arma en la calle violando las restricciones de la pandemia.

“Vos sabés cómo son estas cosas”, le dijo Lucas al joven mientras, por orden de Cepe, lo hacía poner de rodillas. En ese momento, muy asustado, Matías les dijo que iba a continuar vendiendo para ellos con la esperanza de que lo dejaran con vida. Sin embargo en ese momento llegó otra orden desde Piñero: “Matalo, matalo”, dijo la víctima que escuchó decir a Rodrigo B.

Según el relato del joven baleado en ese momento Lucas le disparó al menos una vez, pero él logró salir corriendo del lugar. “El habrá pensado que también yo iba a sacar un arma, entonces hizo otros dos disparos y después se fue con el otro”, dijo en alusión a Gabriel G., conocido como “Pipón”.

Luego, a pesar de que había sido herido de dos balazos en la pierna derecha, Matías logró escapar y llegar hasta la casa de un amigo. Desde allí lo llevaron al Hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez.

"Sabía que me querían matar"

Si bien la víctima no vio al interlocutor de quien estaba por asesinarlo, sostuvo que reconoció a Cepe por la voz. “Sé que me quería matar”, sostuvo Matías, y agregó que se había enterado de que previamente le habían ofrecido a un amigo suyo la misión de asesinarlo, pero que ese muchacho no había querido. Y también contó que posteriormente a la agresión volvió a sufrir amenazas a través de las redes sociales donde le habían dejado un mensaje que indicaba que esta vez había tenido suerte pero que finalmente lo iban a encontrar para matarlo.

En su declaración -según expuso el fiscal- el joven herido también sostuvo que quienes lo buscaban para matarlo estaban vinculados al “Gordo Dani”, tal como se conoce a Héctor Daniel Noguera, vinculado con Los Monos y detenido desde agosto de 2020 a raíz del crimen su archirrival Ariel “Jerry” Gaeta, en el que fue imputado como instigador. En ese sentido la víctima se refirió a una banda que en gran parte se encontraba en prisión, que en ese momento quedaban dos o tres prófugos y aportó algunos datos acerca de una serie de hechos de violencia en Villa Gobernador Gálvez.

Por ello la investigación del violento episodio incluyó una requisa en el pabellón 11 de la cárcel de Piñero donde se halló parte de la evidencia que sustenta la acusación de Saldutti.

"Yo nada que ver"

Durante la audiencia Gabriel Ezequiel G. formuló una declaración en la que se desligó del hecho. Dijo que esa noche, en la cual asesinaron a un cuñado suyo, se encontraba en la casa de su familia en Comandante Espora al 100 bis. “No sé por qué me denunció ese muchacho, yo nada que ver, estaba en mi casa con mi familia”, dijo al juez el joven de 28 años que negó conocer a Cepe y a las otras personas mencionadas por la víctima, a quien sí admitió que conocía del barrio. También, cuando le preguntaron si tenía moto, “Pipón” dijo que no.

Según fuentes judiciales, Matías sobrevivió al ataque pero a sabiendas de que seguirían buscándolo para asesinarlo tuvo que abandonar su ciudad con su mujer embarazada y dos hijos pequeños. Primero, indicaron fuentes judiciales, recaló con su familia en una pensión de Rosario hasta que fue incorporado a un programa de protección de testigos.

En cuanto a Cepe, de 29 años, a los casi dos años en prisión preventiva que ya lleva en Piñero el juez Núñez Cartelle le dictó este viernes otra medida que podría dejarlo en ese estado por otros dos años más, tal como solicitó el fiscal al imputarlo como instigador de la tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego. La misma medida cautelar fue dictada para Pipón, acusado como coautor de la agresión.