Sábado 24 de Noviembre de 2012
Un día después de la celebración más americana del Año, Acción de Gracias, millones de estadounidenses se volcaron ayer en otra tradición cada vez más en alza: el consumista "Black Friday" (viernes negro) en el que las tiendas realizan fuertes descuentos, lo que atrae auténticas hordas a los comercios.
Para indignación de los sindicatos, algunas grandes cadenas decidieron adelantarse y abrieron sus puertas a las 20 de anteanoche, cuando millones de hogares estaban aún en plena celebración de Acción de Gracias.
Según la cadena CNN, el fin de semana sumará unos 147 millones de personas las que se lanzarán a buscar gangas, formando largas colas para hacerse con productos por lo general entre un diez y un 30 por ciento más baratos, aunque hay casos en los que la rebaja es mayor aún. Una vez más, los productos estrella son computadoras y televisores, además de juguetes, aunque también se adquieren miles de otros productos, con la vista puesta en las inminentes Navidades.
Pero pese a las largas horas de espera ante las puertas de los comercios y la tensión creciente de algunos compradores impacientes, pasadas ya las primeras —y más intensas— horas de compras, no se había registrado ningún incidente grave, según los medios.
La nota distintiva la dieron empleados de las grandes cadenas que protestaron frente a sus lugares de trabajo por mejores condiciones laborales y aumento salarial.
Un año atrás, una de las anécdotas más comentadas de ese "viernes negro" había sido la de una mujer en Los Angeles que lanzó gas pimienta a los que esperaban junto con ella para entrar antes a un negocio. Fue detenida de inmediato.
Se estima que en todo Estados Unidos los comercios realizaron ayer negocios por unos 11.400 millones de dólares. De confirmarse esta cifra, sería casi un 4 por ciento más que lo logrado el año pasado.
No está claro el origen del término "viernes negro". Algunos apuntan al caos de circulación que provocan tantos compradores en busca de gangas en las tiendas. Otros ven una relación con los "números negros" que tras una jornada consumista como ésta registran los comerciantes al final de este día. Los hay también que creen que el concepto proviene de contar dinero: al final del día, los dedos están ennegrecidos de contar tantos billetes.
Comparación
Las rebajas del Viernes Negro son fenomenales. Un televisor LCD de 32 pulgadas, en Wallmart, se vendía ayer a 179 dólares, unos 869 pesos al cambio oficial; en Argentina, una TV similar cuesta 2.600 pesos. Una laptop de 15,6 pulgadas, costaba 299 dólares, es decir 1.444 pesos; en Argentina se vende a 4.000 pesos. Una cámara digital de fotos Nikon de 16 megapíxeles, se vendía a 149 dólares, unos 719 pesos (siempre cambio oficial); en nuestro país cuesta 1.900 pesos.