El Centro de Economía Política Argentina alertó sobre los riesgos de promover los préstamos en divisas a empresas que no las generan
21:17 hs - Sábado 15 de Agosto de 2026
“En una economía bimonetaria como la Argentina, es prudencial focalizar el crédito en dólares a aquellos que generen divisas, resguardando el riesgo de descalce”. La advertencia del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) implica una mirada crítica sobre el anuncio realizado por el ministro Luis Caputo sobre una flexibilización de las condiciones para que los bancos presten moneda dura a empresas que no la generan.
En la última edición de su reporte financiero, el centro de estudios advirtió que “un préstamo en dólares tomado por sujetos que no generan las divisas para pagar el capital y sus intereses tiene un efecto procíclico en el mercado cambiario, aumentando la volatilidad y la presión sobre el tipo de cambio”. A su vez, aumenta la fragilidad del sistema frente a retiros de depósitos, “en un contexto en que el Banco Central no cuenta con las reservas suficientes como para ofrecer un respaldo frente a desequilibrios y descalces”.
Las inconsistencias
Los economistas del Cepa consideran que el gobierno “parecería reconocer las limitaciones e inconsistencias de su política” y por eso impulsa medidas para flexibilizar el crédito en dólares.
Caputo anunció el jueves en conferencia de prensa que los bancos podrán prestar a cualquier empresa hasta alcanzar el límite de 15% de los depósitos en moneda extranjera. Esto habilita, según confirmó el mismo ministro, un universo de alrededor de u$s 5.800 millones prestables.
“En primer lugar, cabe tener en cuenta que esto no lo puede hacer Caputo, ya que la ley de presupuesto votada en el año 2009 dicta en su artículo 63 que la constitución de depósitos en moneda extranjera en cuentas a la vista y depósitos a plazo está permitida siempre que se destinen exclusivamente a la financiación a prestatarios que tengan ingresos habituales provenientes de operaciones de comercio exterior y actividades vinculadas”, señaló el Cepa. Esto obligaría, aseguran, a pasar la iniciativa por el Congreso.
El camino de la flexibilización
El gobierno ya avanzó en la flexibilización del crédito en dólares. Por un lado, el BCRA permitió a las entidades otorgar préstamos en moneda extranjera al sector privado no exportador, siempre que el fondeo en divisa provenga de la emisión de una Obligación Negociable de plazo superior a un año. Por otro, amplió el universo prestable mediante el permiso al financiamiento a empresas con ingresos en moneda local que acrediten garantías por parte de una empresa exportadora.
Durante la gestión Milei, el stock de créditos en dólares creció desde u$s 3.500 millones a fines de 2023 hasta u$s 24.800 millones a fines de julio de 2026, y sólo en los primeros seis meses de este año aumentó 33,5%. El Cepa apuntó que la nueva flexibilización apunta a intentar una reactivación del crédito, y ganar, además, “un poco de oxígeno adicional en lo cambiario, con un mayor flujo de dólares en el mercado libre de cambios”.
El impacto
Pero el centro de estudios aclaró que esta desregulacion “no necesariamente mejoraría la demanda de dinero, dado que, aunque los préstamos crean depósitos en moneda local, lo que define es la permanencia de esos pesos y, justamente, el deudor asumió una obligación en moneda extranjera y tendrá que re-dolarizarse”.
“Eventualmente, podrían reactivar el crédito y reducir el costo de financiamiento, pero profundizando la dinámica binaria del consumo entre los sectores de bajos y altos ingresos, que son aquellos con mayor acceso a estos préstamos”, indicó el reporte.