Las colas monumentales por ahora no causan furor entre las argentinas
Siguen prefiriendo los implantes de mamas a las cirugías de glúteos. Especialistas dicen que en unos años será la tendencia.

Viernes 12 de Diciembre de 2014

Las colas monumentales, como la que exhibió la modelo Kim Kardashian en la revista Paper, son moda en los Estados Unidos pero por el momento no se anotan entre las preferencias de las argentinas. Aquí, las cirugías para aumentar el tamaño de los glúteos no alcanzan ni el 5 por ciento del total de las de implantes de mamas.

Pero si bien la mayoría está más interesada en mejorar la zona del escote que su parte de atrás, los especialistas aseguran que ya se advierte un incremento, leve, de las operaciones que permiten aumentar el volumen de la cola.

"En cinco años podemos estar hablando de otra realidad, no al punto de que las cirugías de glúteos empaten a las de mamas pero sin dudas seremos testigos de un aumento considerable de intervenciones quirúrgicas para tener una cola más voluptuosa. Por ahora la distancia entre cirugías de mamas y de glúteos es abismal", dijo ayer Néstor Paul, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Rosario y el Litoral.

En el universo de las cirugías plásticas las mujeres argentinas han mostrado en las últimas dos décadas una mayor predilección por aumentar y levantar el busto, al punto que este tipo de intervención está primera en la lista de las prácticas estéticas en quirófano. "Si se le pregunta a cualquier especialista de la Argentina dirá que el 50 por ciento de las cirugías que practica son de implantes mamarios, que el 20 por ciento corresponde a liposucciones y el resto se reparte entre liftings, cirugías de párpados, de nariz y glúteos, entre otras", mencionó Juan Carlos Traverso, presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica y director del Instituto Regional de Cirugía Estética y Reparadora.

Pero ¿se está anunciando un cambio? ¿Dejarán las señoras de desear ese cuerpo súper delgado y con mucha lola para ir por un busto menos llamativo, una cintura más marcada y curvas pronunciadas al estilo Jennifer López? Los médicos dicen que ya hay más consultas que hace cinco años y que de a poco las argentinas están mirando con interés el modelo corporal brasileño que podría, en algún momento, "desbancar" al yanqui.A paso lento pero firme la cirugía de "tipo brasileño" puede convertirse en la estrella del escenario de la cirugía plástica de los próximos tiempos.

La denominada "Brazilian Butt Lift" que promete acercarse al ideal de los glúteos firmes y bien torneados de las ntivas de Brasil se impone en el país del Norte, sobre todo desde que varias celebridades han salido en algunas fotos como Dios las trajo al mundo mostrando sus traseros bien torneados y hasta un poco "excesivos" para el gusto argento.

Esta técnica no implica colocación de implantes en los glúteos (al estilo de los implantes de mama), algo que años atrás se hacía casi con exclusividad para mejorar la cola, sino que se trata de una lipotransferencia que consiste en utilizar la propia grasa de la paciente, extraída de otras zonas del cuerpo como abdomen, cintura, cara interna de las rodillas y muslos, y "trasladarla" al área de los glúteos que suele estar más "deprimida" sobre todo con el paso de los años.

El sector "donante de grasa" se prepara de igual manera que en una lipoaspiración. Una vez que la grasa es recogida, se centrifuga, se filtra y luego se injerta con microcánulas o jeringas para rellenar las zonas que han sido seleccionadas.

Los médicos explican que "dividen" cada glúteo en cuatro partes y van rellenando cada segmento de acuerdo a lo que se busca como resultado final. "Es un trabajo mucho más artesanal que el del implante y requiere una mayor destreza del cirujano".

¿Las ventajas? "Al recurrir a la propia grasa de la paciente no tenemos riesgo de rechazo y el resultado es mucho más natural que el del implante", señaló el cirujano Guillermo Siemienczuk, del Centro Quirúrgico Rosario, quien de todos modos aclaró que en determinados casos, como por ejemplo cuando la paciente es sumamente delgada, el implante (que es muy parecido al que se coloca en el busto) sigue siendo una opción.

También están las inyecciones de sustancias, que muchas veces se usan combinadas con la grasa que se le extrajo a la mujer de otra zona de su cuerpo. "En todos estos casos sólo podemos recurrir a sustancias permitidas y que deben ser utilizadas en la medida justa", agregó Néstor Paul.

Los rellenos permanentes o biopolímeros sintéticos, que aparentemente le habrían colocado a algunas modelos que luego tuvieron problemas de salud y lo denunciaron públicamente, "jamás se aconsejan para grandes volúmenes", destacó el profesional.

Las sustancias inyectables no autorizadas o colocadas en dosis inadecuadas pueden desencadenar problemas graves como una desproporcionada reacción inflamatoria en el organismo, lo que se llama granulomas, que sucede cuando el cuerpo las identifica como algo extraño y se desencadena una reacción defensiva.

Otra complicación frecuente es la posibilidad de migración del lugar donde fueron infiltrados los líquidos creando problemas a mediano o largo plazo o incluso en las primeras horas de la inyección (embolia pulmonar). Además, con el transcurso de los años pueden migrar a pantorrillas por declive, produciendo deformidad o infección en dichas zonas.

La tercera posible complicación es que si los productos no están aprobados por Anmat o no son aplicados por profesionales aumenta el riesgo de complicaciones y efectos secundarios por infección o mala técnica de aplicación.

Lamentablemente, "por falta de información o por un problema de costos no son pocas las mujeres que recurren a estas prácticas en lugares no autorizados o con médicos no capacitados", remarcó Paul.

Por su parte, Traverso, médico rosarino que preside la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, señaló que la lipoescultura con relleno de glúteos es cada vez más indicada como solución para aquellas mujeres que buscan modelar piernas y cinturas y aumentar o redondear glúteos. "En los últimos cinco años ha crecido esta opción quirúrgica que da muy buenos resultados en pacientes bien seleccionadas. Tal vez de a poco nos vayamos acercando al modelo de cuerpo de las brasileñas que tienen senos más pequeños, abdomen más plano y una cola bien firme y redonda, aunque para que esto sea tendencia falta mucho".

Por ahora, las rosarinas y en general las argentinas, siguen buscando aumentar el tamaño de sus senos y no están tan preocupadas por su parte trasera, dijo el médico. "Incluso aquellas que vienen a cambiar sus prótesis de mamas porque las tienen desde hace años nos piden implantes de mayor volumen, algo que los cirujanos intentamos rechazar explicando que la armonía y las proporciones deben ser lo más importante", agregó.

Cuando el gimnasio no da el resultado esperado, cuando la aceptación del propio cuerpo no llega y eso implica demasiado malestar, la cirugía plástica ofrece respuestas muchas veces satisfactorias. Lo que jamás hay que olvidar es que se trata de una operación que conlleva riesgos y que más allá de los problemas que puedan surgir no siempre el resultado está a la altura de las expectativas. "La cirugía puede ayudar a mejorar y mucho, pero el ideal no se puede alcanzar nunca. El exceso de photoshop (retoque digital de las fotos) ha hecho bastante daño porque lleva a muchas pacientes a tener objetivos imposibles de plasmar en la realidad, simplemente porque en la realidad tampoco existen", reflexionó Siemienczuk.