Ladrones armados se llevaron una avioneta del aeródromo de Esperanza
Esperanza.— Cuatro delincuentes armados irrumpieron a la madrugada en el Club de Planeadores de Esperanza donde, tras dominar al sereno y su familia, robaron una avioneta monomotor de seis plazas. Los investigadores creen que los asaltantes, que también se apoderaron de dos paracaídas y un equipo de GPS, volaron hacia Entre Ríos.

Jueves 27 de Noviembre de 2008

Esperanza.— Cuatro delincuentes armados irrumpieron a la madrugada en el Club de Planeadores de Esperanza donde, tras dominar al sereno y su familia, robaron una avioneta monomotor de seis plazas. Los investigadores creen que los asaltantes, que también se apoderaron de dos paracaídas y un equipo de GPS, volaron hacia Entre Ríos.

Todo comenzó cerca de la medianoche cuando cuatro hombres entraron en un auto al aeródromo ubicado sobre la ruta provincial 70, en el acceso a Esperanza, a unos 40 kilómetros al oeste de la capital provincial. "Tranquilo que la cosa no es con vos. Venimos a cobrarle una deuda a Carlitos", le dijo a Marcos Darío González, de 35 años, uno de los cuatro jóvenes que ingresaron en su casa cubriéndose los rostros. Lo maniataron a él a su esposa, Vilma, y a tres de sus cuatro hijos de 12, 9 y 4 años. No tocaron al bebé de 7 meses. Al de 4 lo inmovilizaron con un trapo y no con precintos plásticos como al resto de la familia.

Acción en la noche. Según relató González a LaCapital, alrededor de las 23 del martes su esposa se vio sorprendida por la llegada de un auto cuando guardaba una moto. "Bajaron cuatro tipos y al comienzo a los gritos la metieron adentro. Yo estaba acostado y cuando al oírlos me levanté ya los tenía en mi dormitorio. Sólo al principio gritaron, después estuvieron tranquilos, casi amables y no nos maltrataron. Enseguida salieron y al cabo de las horas siguientes se asomaron dos o tres veces", contó el casero a este diario.

La seguridad y el poco temor a que les vieran los rostros con que actuaron los ladrones alimentarían algunos de los interrogantes que rodean al caso. Los cuatro hombres se habrían dirigido luego a uno de los hangares del club en el que había tres aviones y alrededor de las 4 desaparecieron a bordo del más grande: un Beechcraft tipo "Bonanza" unimotor de seis plazas, matrícula LVK-IPA, modelo 1966, que cuesta unos 130 mil dólares, propiedad de la empresa Sembrar Agropecuaria SA.

El tanque lleno. El dueño de la firma y propietario de la nave, Juan Carlos Zúber, reside en Franck, una localidad cercana. Ayer dijo que compró el avión para uso comercial y particular "porque tiene una muy buena autonomía, de 1.500 kilómetros de vuelo, dado su tanque expandido". Un dato que para los investigadores que investiga el robo tendría una importancia fundamental junto a la hora presunta en que los ladrones despegaron de Esperanza.

El empresario especuló con que "fueron las personas que hablaron con el cuidador. Se lo llevaron con impunidad y muy tranquilos". Se declaró temeroso de que su avión "pueda usarse en algún ilícito"

Alarma inactiva. La policía provincial comprobaría más tarde el robo del avión, un delito federal sin precedentes en la ciudad, según el periodista Daniel Frank. En diálogo con LaCapital, el colega abundó en algunos de los detalles. "Las fuentes que he consultado me señalan varios datos curiosos que la investigación deberá situar en el contexto del hecho. Uno es que la alarma del hangar no se activó porque al parecer habría estado desconectada. Otro es que la nave robada pese a tener sus tanques colmados de combustible habría tenido a su lado seis bidones llenos de nafta que los ladrones también se llevaron y esto es algo que por seguridad está estrictamente prohibido por la Fuerza Aérea".

La Unidad Regional XI, que formuló la denuncia a la Policía Aeronáutica y a la Policía Federal, envió un pedido de colaboración a las autoridades nacionales e internacionales, como las de Bolivia y Paraguay, para la localización de la aeronave. Sus responsables admitieron haber consultado con expertos de la estación aérea de Sauce Viejo y la base aérea de Paraná para saber si sus radares captaron el vuelo.

Una decisión que no sorprende al periodista Frank por cuanto, según sus fuentes, "los ladrones esperaron tomando mate hasta las 4 de la madrugada para levantar vuelo. Hora en que los empleados de la estación de peaje de la ruta 70 vieron la nave volando. Si es cierto que los radares no captan entre las 4 y las 6 de la mañana, esa podría ser una explicación de la espera".

Según esa hipótesis, despejada la partida y con combustible suficiente, los ladrones se aseguraron un viaje autónomo de por lo menos 1500 kilómetros. Es decir, más allá de la frontera con Paraguay, por ejemplo.

Sin asientos la nave permite una carga de alrededor de 600 kilos. La investigación deberá determinar si tenía los seis asientos colocados y para qué fue robado el avión.

Las finalidades. Los últimos casos de robos de avionetas habían ocurrido el año pasado en la provincia de Buenos Aires y los investigadores los creen vinculados a golpes de bandas de narcotraficantes. El primero ocurrió en mayo de 2007, cuando aparentemente, el sindicado líder de la organización que manejaba el narcotráfico en la villa 1-11-14 del Bajo Flores porteño, el peruano Marco Antonio Estrada González, junto a su esposa y otros connacionales robaron un Cessna del aeroclub de Saladillo. En noviembre de ese mismo año, un grupo comando copó el aeroclub de San Nicolás, donde redujo al sereno y su familia y robó otra avioneta Cessna, que 10 días después apareció abandonada en Santiago del Estero.