Viernes 06 de Abril de 2012
Instalaciones de los clubes de fútbol Huracán, San Lorenzo, Nueva Chicago y Barracas Central estuvieron entre las más afectadas por el temporal que golpeó con dureza anteayer a la Capital Federal y el conurbano bonaerense.
También sufrieron daños instalaciones de la sede social de Independiente y del club Yupanqui, en tanto en Boca cayeron algunos alambrados en Casa Amarilla.
Y la tormenta voló el techo del gimnasio del humilde club Glorias Argentinas, del barrio porteño Mataderos.
Huracán: quedó triplemente afectado, porque el estadio Tomás Adolfo Ducó, el predio Jorge Newbery, conocido como La Quemita, y la sede social sufrieron los daños del fenómeno.
Según contó a DyN el portavoz del club, Alejandro Rossi, en el estadio quedaron colgando las luces de la platea Miravé, por lo cual quedará inhabilitada para el partido de esta tarde ante Ferro Carril Oeste, por la Primera B Nacional.
En la sede social de la avenida Caseros y 24 de Noviembre, frente al parque Patricios, explicó el directivo, "hubo desprendimiento y voladura de chapas del techo de la cancha de hockey sobre patines y la caída de un árbol de una casa lindera sobre ese sector, además de roturas de vidrios del gimnasio de boxeo. La sede tuvo que ser evacuada".
En La Quemita, en Perito Moreno y Mariano Acosta, Flores Sur, "voló el techo del gimnasio que está pegado a la cancha 1 y también cayeron parte de las paredes. Quedaron tumbados los alambrados que separan varias canchas, muchos árboles caídos y también se desmoronó parte de una pared que da a Mariano Acosta".
San Lorenzo: la ciudad deportiva, donde se erige el estadio, en el barrio porteño Bajo Flores, tuvo daños por doquier. Las ráfagas de viento volaron los techos de la cancha de hockey sobre patines y destruyeron los vidrios inferiores de la capilla lanzando los bancos fuera del pequeño edificio que da a la avenida Fernández de la Cruz. También quedaron destruidos los vidrios del gimnasio de musculación ubicado en el primer piso del edificio principal de la ciudad deportiva, en tanto que el estadio sufrió algunos desprendimientos.
El bosque que da al sur de la ciudad deportiva parecía bombardeado, con árboles cortados de cuajo. Las autoridades analizaban suspender toda actividad deportiva y social este fin de semana.
Nueva Chicago: dos de las cuatro torres de iluminación del estadio, ubicado en Francisco Bilbao y Cárdenas, en el barrio porteño Mataderos, cedieron ante los fuertes vientos. Una de las torres, que da al barrio Los Perales, quedó doblada, y la otra, que da al Mercado de Hacienda, fue arrancada de raíz y quedó enterrada 30 centímetros en el campo, informó el portal mundochicago.com.ar.
La carpa para utilizar el natatorio en invierno quedó destruida.
Deportivo Morón: el viento desplomó una torre de iluminación del estadio, que a su vez derribó una de las paredes y alambrado perimetral. El estadio está en pleno centro del partido bonaerense Morón.
Defensores de Cambaceres: el presidente del club, Alejandro Sánchez, calificó de "desastre" los daños que dejó el temporal en el club del partido bonaerense Ensenada, en las afueras de la ciudad de La Plata.
"El paredón de la calle Quintana se vino abajo, también parte de la platea y cabinas de transmisión", sostuvo el dirigente por radio La Redonda.
Independiente: En la sede de la avenida Mitre, en el centro del partido bonaerense Avellaneda, las ráfagas destruyeron vidrios de la entrada del edificio y volaron techos de un sauna, en la planta alta.
Boca: En Casa Amarilla se produjeron caídas de alambrados que separan las canchas de entrenamiento y de divisiones inferiores, y algunos carteles de la cancha principal de ese predio.
Barracas Central: triste cumpleaños 108 del viejo club de Luna y Olavarría, en el barrio porteño Barracas. Un quincho se desmoronó, en tanto varias paredes de ladrillos se derrumbaron.
Yupanqui: el tradicional club del barrio porteño Villa Lugano, que milita en Primera D, albergaba a chicos de baby fútbol cuando se desató el temporal, que arrancó varias chapas del gimnasio Gibaut, por lo cual los niños tuvieron que ser evacuados al subsuelo del club, ubicado en Guaminí y Dellepiane Sur."También se destruyeron casi todos los vidrios del salón de fiestas del primer piso", explicó a DyN Claudio Eledo, uno de los colaboradores del fútbol de la institución. l (DyN)