Sábado 01 de Junio de 2013
El asesinato de Claudio Pájaro Cantero ocurrió la madrugada del domingo pasado a metros del boliche Disco Infinity Night, ubicado a metros de Circunvalación y San Martín, en Villa Gobernador Gálvez. A partir de ese momento la historia de la narcocriminalidad local empezó a escribirse de acuerdo a quien la analice. Estará la verdad jurídica, que es lo que se pueda probar sobre lo ocurrido mediante el expediente que tramita el juez de Instrucción Hernán Postma; y la que hacen los allegados al hombre ejecutado buscando a quienes ellos creen que fueron los ejecutores para matarlos.
En ese sentido, mientras Cantero era velado Diego Tarta Demarre, de 32 años, padre de 4 hijos y dueño del boliche frente al que mataron al líder de Los Monos fue acribillado de cinco balazos. Ocurrió el mediodía del lunes en bulevar Seguí y Maipú, a metros de su casa, cuando volvía de Tribunales junto a su esposa en un Peugeot Partner. Quienes esa mañana hablaron con él indicaron que estaba molesto porque la foto de su boliche estaba en todos los diarios. "A Pájaro no lo mataron en la puerta del boliche", repetía.
Un día después, sicarios en dos motos dispararon contra una camioneta Nissan que esperaba el verde del semáforo en Acevedo y Francia, frente al Distrito Sudoeste. Allí asesinaron a Marcelo Alomar y a Nahuel César, hermano de un joven sindicado como el ejecutor de Pájaro Cantero. En el mismo ataque fueron heridos la madre de César, Norma —quien continúa en estado crítico— y su pareja, Claudio Hernández. El doble crimen quedó en manos de la jueza de Instrucción Patricia Bilotta y el mencionado equipo de fiscales.