Lunes 01 de Febrero de 2010
Otra vez estampidos de disparos sacudieron las calles de barrio Ludueña. Otra vez las miradas se posan sobre una interna en la barra brava de Rosario Central. Ocurrió el jueves cuando un muchacho de 21 años fue baleado desde un auto en inmediaciones de Felipe Moré y Casilda. La víctima es hijo de Elbio Omar Molaro, un referente auriazul en Ludueña al que le dicen Cato y está detenido por participar en la gresca en la que fue herido de muerte el pasado 22 de noviembre, en la previa del último clásico, Aldo José Tejeda, de 37 años.
"Tengo miedo. Temo por mi seguridad y la de mis hijos. Hasta acá me la aguanté, pero ya no más". Silvana C., es la esposa de Cato Molaro. El viernes fue a los Tribunales provinciales y dejó asentada una denuncia en el juzgado de Instrucción 4ª sobre lo que sucedió con su hijo Mauro. Y dijo que ella presenció el ataque desde unos cinco metros por lo que pudo identificar al tirador: Andrés Pillín Bracamonte, el sindicado jefe de la barra brava de Central.
"El que disparó fue Pillín. Yo ví todo desde unos cinco metros. Esto pasó a las 20 del jueves, estaba claro y se veía bien", dijo convencida la mujer. La causa quedó caratulada como tentativa de homicidio.
En tanto, Mauro fue asistido y dado de alta. El proyectil le atravesó el brazo izquierdo. "Mi hijo no tiene antecedentes, es un trabajador. Desde que empezaron los líos entre mi marido y Pillín nosotros dejamos de ir a la cancha. Ellos se conocen de años, pero desde ese momento no fuimos más el Gigante", explicó Silvana.
Antes de la feria judicial, Andrés Bracamonte fue condenado por la jueza de Sentencia Carina Lurati a dos años de prisión efectiva como autor de amenazas coactivas contra un ex empleado del club de Arroyito en septiembre de 2007. El fallo fue apelado por su abogado y en caso de quedar firme deberá cumplir la sentencia.