Jueves 02 de Mayo de 2013
Marcos Paz es una arteria que tiene una extensión de 40 cuadras (al este y oeste de las vías paralelas a Felipe Moré) y a la que la calificación de cortada le suena a poco. A simple vista la calle, entre Matienzo y Camilo Aldao, es un lugar de barrio Azcuénaga apacible para residir. Sin embargo los vecinos no disimularon su hartazgo por los robos y arrebatos. "Esto que le pasó a Pablo ocurre todos los días y a toda hora. Vos llamás a la policía y no te dan bola. Cuando lo robaron a Pablo mi esposa llamó al 911 y una de las pibas que la atendió le preguntaba a cada rato «¿pero usted de que localidad me está hablando?» Es una joda", relató un vecino. "Hágase un tiempo, toque el timbre casa por casa y se va a encontrar con que no hay un vecino de la cuadra al que no lo hayan robado o arrebatado. Así no se puede vivir", explicó una mujer mientras barría y embolsaba las hojas secas que el otoño había arrojado sobre la vereda.