La ONU respalda un plan de paz para Siria
La hoja de ruta aboga por la creación en seis meses de un gobierno de transición y la celebración de comicios en un plazo de 18 meses.

Sábado 19 de Diciembre de 2015

El Consejo de Seguridad de la ONU respaldó ayer la hoja de ruta acordada por las potencias mundiales, lideradas por Estados Unidos y Rusia, para poner fin a la guerra en Siria, con la aprobación de la primera resolución de este tipo desde que comenzó el conflicto. El texto, adoptado por unanimidad, prevé la convocatoria “urgente” de negociaciones entre el gobierno sirio y la oposición, desde enero, y establece un plazo de seis meses para que las dos partes establezcan un Ejecutivo de transición y de 18 meses para la celebración de elecciones.

Tan pronto como se “emprendan los primeros pasos hacia una transición política”, debe entrar en vigor un alto el fuego en todo el país, bajo los auspicios de la ONU y del que quedarán excluidos los grupos terroristas, según la resolución 2254 del máximo órgano de decisión de la ONU. De esta forma, el texto se convierte en la primera resolución para tratar de poner fin al conflicto sirio que sale adelante en el máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas. “La resolución que acabamos de aprobar es un hito”, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, que presidió la reunión y que recordó que por primera vez tras cuatro años y medio de guerra la comunidad internacional “ha sido capaz de unirse sobre una salida” al conflicto. Según Kerry, la aprobación del texto “envía un clara señal de que ha llegado el momento de parar la matanza en Siria y sentar las bases de un gobierno que la población que ha sufrido durante tanto tiempo pueda apoyar”.

El otro gran artífice de la iniciativa, su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, consideró que el acuerdo de ayer y los alcanzados previamente en Viena son “una plataforma única para resolver el derramamiento de sangre sirio”.

La resolución recoge los acuerdos ya cerrados en Viena el mes pasado, pero les da la legitimidad del Consejo de Seguridad y simboliza el creciente entendimiento de la comunidad internacional. El texto, sin embargo, no menciona algunos de los puntos que siguen pendientes de resolverse, entre ellos qué grupos de la oposición participarán en el diálogo y cuáles serán definidos como terroristas y quedarán excluidos.

Tampoco hace referencia al futuro del presidente sirio, Bashar Assad, un asunto sobre el que sigue habiendo distintas posturas, según admitió Kerry. Para Estados Unidos, Assad “perdió su credibilidad” y no tiene la capacidad de “unir al país”, dijo Kerry, mientras que Rusia sigue defendiendo la posibilidad de que continúe en el poder. Poco antes, el presidente Barack Obama dijo en la conferencia de prensa de fin de año en la Casa Blanca que Assad debe dejar el cargo para que cese la guerra civil y afirmó que mantenerlo en el poder convertiría a Estados Unidos aún más en un objetivo de los yihadistas.

El acuerdo se cerró en medio de una reunión de los ministros de Exteriores de varias potencias y países clave en el conflicto sirio que se celebra en Nueva York tras los progresos logrados anteriormente en Viena. La resolución del Consejo otorga el respaldo de la ONU a la hoja de ruta pactada en ese proceso, que prevé un alto el fuego en enero y una negociación entre gobierno y oposición para completar una transición política en un plazo de 18 meses. Según el texto, la ONU debe convocar a representantes del régimen sirio y de la oposición a “negociaciones formales sobre un proceso de transición” de forma “urgente”, con la fecha de “comienzos de enero” como meta para “el inicio de las discusiones”. Refrendando lo acordado en Viena, la resolución da un plazo de seis meses para el establecimiento de un gobierno de transición “creíble, incluyente y no sectario” y para definir un calendario para la redacción de una nueva Constitución.