La modelo colombiana dijo que no es narcotraficante
La modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, quien comenzó a ser juzgada ayer por intento de contrabando de drogas a España, aseguró que no es una narcotraficante y que se mantuvo prófuga casi ocho meses porque sus defensores la asustaron con lo que podía ocurrirle en prisión.

Miércoles 19 de Octubre de 2011

La modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, quien comenzó a ser juzgada ayer por intento de contrabando de drogas a España, aseguró que no es una narcotraficante y que se mantuvo prófuga casi ocho meses porque sus defensores la asustaron con lo que podía ocurrirle en prisión.

"No vine acá a delinquir, no soy ninguna narcotraficante. Nunca pensé que Nico (en alusión a su novio también imputado en el caso) se pudiera meter en cosas raras, lo único que hice fue hacer unas llamadas", expresó la mujer de 31 años ante el Tribunal Oral en lo Penal Económico 3, que ayer inició el debate contra ella y otros cinco imputados. Además de la modelo, son juzgados su novio, Nicolás Gualco (25); el tío de éste, Daniel Monroy (46); Gustavo Páez (23), un venezolano supuesto socio de Gualco; María Noel López Iglesias (21), cuya detención con droga en Ezeiza llevó a la captura de los demás, y Ariel Letizia, novio de María Noel y "arrepentido" del caso.

"Yo no soy modelo, soy actriz y estaba trabajando en Televisa cuando llegué a la Argentina. en diciembre de 2009, tenía un contrato allá en México y tenía que volver por compromisos", enfatizó la acusada.

Sentada junto a su novio, con quien todo el tiempo se sonreían, dijo que primero conoció a Monroy y a su esposa, y que si bien en principio le parecieron "gente buena", luego se dio cuenta de que le robaron su portadocumentos como para tenerla "agarrada de algo".

Al poco tiempo de estar aquí, dijo que empezó a notar a Gualco "raro y nervioso" y que cuando le preguntó si estaba en algo ilegal, se enteró de que al venezolano Páez lo habían detenido.

Entonces, explicó a los jueces que su novio le pasó una especie de "guión" y le pidió que hiciera un par de llamadas diciendo determinadas cosas porque él tenía su teléfono intervenido y pensaba que había una orden de captura en su contra.