Miércoles 13 de Junio de 2012
De cumplirse, el plan Procrear tendrá un efecto para el gobierno superior al de la estatización de YPF. En medio de la crisis global y su menú de ajustes, apuesta a reparar una deuda del modelo: el acceso a la vivienda para los trabajadores que lograron recuperar empleo e ingresos pero cuyo poder adquisitivo para el alquiler y compra de inmuebles fue licuado por la inflación, la falta de crédito y la especulación inmobiliaria.
Tanto el viceministro Axel Kicillof, cuyo protagonismo ayer fue una señal en sí misma, como la presidenta, subrayaron a su manera el "bache" entre la creación de cinco millones de empleo en una década y la subsistencia de un fuerte déficit habitacional.
El anuncio del nuevo plan, que además ofrece opciones de ahorro para competir con el atesoramiento en dólares, retoma y afina la respuesta que el gobierno dio a la recesión de 2009: el financiamiento estatal al crecimiento y el empleo. La primera señal la dio cuando prorrogó incentivos a la maquinaria agrícola, a cambio de mantener puestos de trabajo. Ahora, redobla la apuesta con la construcción.