Lunes 09 de Enero de 2012
La lluvia que ayer cayó sobre los incendios forestales en la zona cordillerana del noroeste de Chubut, donde se consumieron unas tres mil hectáreas y más de 80 pobladores debieron ser evacuados, no alcanzó para mejorar la situación. "Hoy estamos peor que ayer (por anteayer)", dijo el ministro de Producción, Sergio Bohe, al indicar que la acción de los vientos y la escasa lluvia incrementaron el alerta en la provincia.
Ante este panorama, el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, quien regresó ayer a la zona de desastre, aseguró que su administración se presentará como querellante en la causa que investiga el origen de los incendios y comprometió recursos económicos para los damnificados.
Según fuentes oficiales, el fuego destruyó cuatro viviendas y cercó la localidad de El Hoyo durante las últimas horas de ayer porque se situó a menos de mil metros del casco urbano.
La situación, además, se vio complicada a causa de las cenizas que emitió el volcán chileno Puyehue y a la gran turbulencia en altura que impide el vuelo de los aviones hidrantes.
Ya suman unos 86 los evacuados de distintas localidades mientras el fuego avanzó en dirección a las pequeñas poblaciones de Epuyén y Lago Puelo, por lo que los brigadistas trabajaron para cerrar el paso a las llamas.
Los sectores que presentaron mayor actividad de fuego en las últimas horas fueron El Desemboque en el cordón Derrumbe y El Pedregoso, se informó.
El siniestro comenzó el martes pasado en un sector de Puerto Patriada, a unos 12 kilómetros de la villa turística El Hoyo y arrasó con más de 3.000 hectáreas de bosques.