Martes 09 de Abril de 2013
"Soy una vecina del barrio. Hablo por la muerte de la señora de calle Riobamba. Uno de los que entró a la casa se llama Martín, es hijo del verdulero de Francia y Riobamba y era conocido de la mujer". Ese llamado anónimo volcado a un acta policial a fines de mayo de 2010 fue el dato que impulsó la investigación de una serie de homicidios de ancianos, dos de ellos en barrio Parque. Y esa pesquisa implicó el procesamiento de Martín Santoro, ahora de 37 años, en esta causa.
Ocho días después de ese llamado a la comisaría 5ª, Martín Santoro fue detenido en su casa de Villa Gobernador Gálvez, donde se hallaron objetos de tres jubilados asesinados entre febrero y mayo de 2010. A eso se sumó una escucha telefónica en la que planificaba un asalto. Y la identificación que hizo, al declarar, de lugares donde se reducían objetos robados.
Las tres. Esas son las tres pruebas esenciales que unen las resoluciones por los crímenes que dictó en su contra la jueza María Luisa Pérez Vara. El primero es el de Concepción Lavore, de 73 años, encontrada sin vida en su casa de Suipacha 2124 de barrio Parque el 19 de febrero de 2010. El siguiente es el de José Savini, un jubilado de 73 años, locutor en una radio de Zavalla, apuñalado el 13 de mayo de ese año. La última de la serie fue Susana García, docente jubilada de 75 años, asfixiada en Riobamba 3036 dos semanas después, el 27 de mayo.
"Fue obvia la intención de matar para robar", evaluó Pérez Vara. En los dos hechos de barrio Parque la jueza mencionó que las mujeres fueron asesinadas sin que se forzaran aberturas, lo que sugiere que recibieron a personas conocidas. Remarcó que ambas eran clientas de la verdulería de Santoro y que "Martín llevaba mercadería a los domicilios de personas mayores".