La investigación por el crimen cambió de manos

Lunes 08 de Febrero de 2010

La investigación policial por el crimen de Walter Gastón Cáceres, el chico de 14 años que murió baleado tras la emboscada que sufrió la madrugada del jueves la barra brava de Newell’s Old Boys, “marcha a pasos lentos pero seguros”, dijo ayer un alto oficial de la Jefatura rosarina. En tanto, y con argumentos diferentes según quién los exponga, el sumario por el trágico hecho cometido en la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura del barrio Las Flores, pasó de la subcomisaría 19ª que tiene jurisdicción en el lugar del episodio a la División Judiciales de la policía.
  “La decisión de que el sumario se instruya en Judiciales se tomó en la Jefatura para descomprimir el trabajo de la subcomisaría de Las Flores”, dicen algunos. “Fue una orden de la jueza a cargo de la causa (Roxana Bernardelli) ante los comentarios y suspicacias que hablan de una posible connivencia policial con los barrabravas”, sostienen otros. Más allá de cual sea la verdad, lo cierto es que parecen haberse perdido cinco días sin que se dé un paso firme para hallar a los homicidas.
  “Estamos empezando a tomarle declaración a varios testigos que ya hicieron su descargo en la subcomisaría y que deberán ratificarlo en Jefatura”, aseguró el oficial que habló con La Capital. En ese orden, se refirió a vecinos de Las Flores que vieron las chapas de sus ranchos perforadas por las balas y que juntaron casquillos de calibre 9 milímetros en las cercanías de sus viviendas; y a al menos un par de pasajeros de los ómnibus en los que iba la barra y dieron su versión de los hechos. A eso debe sumársele la declaración que en los Tribunales hizo uno de los choferes de los micros baleados.
  Acerca de una de las declaraciones más relevantes que podría tener la causa, la de Carlos Cáceres, padre del menor asesinado, los pesquisas esperan que pueda realizarla en las próximas horas, una vez atravesado el duelo por su hijo.
  En cuanto a los colectivos atacados desde los pastizales de Las Flores, uno fue secuestrado la misma tarde del jueves en Villa Gobernador Gálvez con varios impactos en su carrocería y en las ventanillas, y el otro, el blanco preferido de los asesinos, recién sería traído hoy a Jefatura desde la ciudad de San Nicolás (donde está radicada la empresa) para ser sometido a pericias.