La historia del rugby argentino está íntimamente relacionada con el sudafricano
La bisagra en los hechos la constituyó la famosa gira del 65, cuando Los Pumas adquieren ese mote con el que han dejado su sello en tantas tardes de gloria.

Miércoles 05 de Agosto de 2015

La historia del rugby argentino está íntimamente relacionada con el sudafricano. La bisagra en los hechos la constituyó la famosa gira del 65, cuando Los Pumas adquieren ese mote con el que han dejado su sello en tantas tardes de gloria. No obstante, muchos equipos sudafricanos visitaron Argentina con anterioridad. Las giras de los Juniors Springboks en 1932 y 1959 sirven de ejemplo. En 1966, 1971 y 1972, seleccionados sudafricanos llegaron a nuestro país bajo la denominación Les Gazelles, aunque los equipos estaban integrados por jugadores que no eran del primer equipo de los Springboks.

Luego, bajo la denominación Sudamérica XV, utilizada para quebrar el boicot a Sudáfrica que impedía cualquier competencia deportiva mientras durara la política segregacionista del apartheid, jugadores argentinos se enfrentaron con Springboks. Con este nombre jugaron ocho partidos, el más importante el 3 de abril de 1982, en Bloemfontein, cuando se impusieron 21-12, logrando la única victoria sobre los Boks. Por aquel entonces Nelson Mandela estaba preso y en nuestro país la tensión social era insostenible. El triunfo quedó opacado ya que en la jornada anterior se produjo el desembarco argentino en Port Stanley y comenzaba la guerra de Malvinas.

No es hasta 1993 que los dos representativos nacionales se miden en un partido oficial. Fue en el marco de una gira que los sudafricanos realizaron por el país en la que jugaron seis cotejos, incluidos los dos test match. El primer test la visita lo ganó 29-26, sin embargo lo mejor de los Springboks se vio en la despedida, en el holgado triunfo por 52 a 23.

Devolviendo las gentilezas, Los Pumas viajaron a Sudáfrica un año después, en un periplo donde jugó seis partidos, ganó tres y perdió los restantes, incluidos los dos test match en los que los sudafricanos fueron muy superiores. En el primero de ellos los argentinos cayeron 42-22 y en el segundo por 46-26.

En 1996, los Springboks volvieron a pisar suelo nacional y en los dos enfrentamientos con Los Pumas los visitantes ganaron fácil. La gran diferencia que existía entre ambos no sirvió para ocultar la sensación de desorden y descuido que dejó el seleccionado argentino. En el primer test los sudafricanos se impusieron 46-15 dejando en claro no sólo una superioridad manifiesta sino también un mensaje: con el corazón y la garra no alcanza para ganar. En el segundo test, y a modo de despedida, los Boks cerraron la gira con un inapelable 44-21.

En el 2000, Argentina estuvo a un pasito de vencer a Sudáfrica. La cancha de River lució el 12 de noviembre de ese año un lleno completo. El juego de Los Pumas había crecido muchísimo desde el Mundial de Gales, llegando a una instancia en el juego en la que ganar o perder era la consecuencia de una oportunidad aprovechada. Del partido, cuyo resultado favoreció finalmente a la visita por 37-33, hubo dos tiempos bien definidos: el primero que fue para los sudafricanos y el segundo en el que Los Pumas reaccionaron, cambiaron el rumbo y terminaron jugando de igual a igual.

Otro partido memorable fue en 2003, cuando en Port Elizabeth a Los Pumas se les escapó una oportunidad única: ganaban 25-23 pero un penal de Köen (que esa tarde tuvo un 100 por ciento de efectividad) en el noveno minuto de descuento dio vuelta la historia y el festejo fue para los Springboks.

El 18 de agosto de 2012, Los Pumas empezaron a participar en el Rugby Championship enfrentando a Sudáfrica y sufrieron en carne propia la diferencia de jerarquía con los Springboks (27-6). Sin embargo, una semana después, en Mendoza tuvieron la revancha y consiguieron el que hasta ahora es el mejor resultado en el historial: un empate (16-16).