Jueves 25 de Noviembre de 2010
Al menos 21 personas murieron en el marco de la ola de enfrentamientos entre agentes y narcotraficantes que desde el domingo último sacude Río de Janeiro. Según el portavoz de la policía militarizada, el coronel Lima Castro, sólo ayer los combates dejaron 13 civiles muertos y dos agentes heridos.
Los ataques organizados por bandas de delincuentes, y que al parecer fueron ordenados por jefes del narcotráfico en Río arrestados en el penal de máxima seguridad de Catanduvas, en el sureño estado de Paraná, arreciaron ayer. Desde la madrugada y hasta el final de la tarde, pese al fuerte incremento de la presencia de la policía en las calles, al menos cinco ómnibus y otros 13 vehículos fueron incendiados por criminales.
Lima Castro informó que 17.500 efectivos policiales fueron movilizados para realizar operaciones en 27 favelas buscando identificar a los responsables de los ataques, que desde el domingo destruyeron en incendios a 29 vehículos, entre ómnibus, automóviles y camionetas. Además, tirotearon comisarías y móviles policiales.
Según el vocero, las operaciones se intensificarán en las próximas horas . “Nos quedaremos el tiempo que sea necesario con la capacidad máxima. Los operativos seguirán y serán más incisivos cada vez”.
La policía pidió a la población que coopere suministrando informaciones sobre los autores de los delitos. “La participación de la comunidad es fundamental. Trabajamos en base a denuncias y chequeamos todas las informaciones”, expresó Lima Castro, quien aseguró que “no falló” la estrategia para repeler los ataques de narcos, pese a que los incidentes se multiplicaron precisamente tras el aumento de los operativos policiales.
Asimismo, el gobernador de Río, Sergio Cabral, aseguró a la red radial CBN que las autoridades no perdieron el control de la situación, y pidió a los cariocas que mantengan la calma y sigan sus actividades rutinarias: “Lo que quiere el delincuente es generar pánico y obligar a la sociedad a retroceder”.
Según el político, los ataques reflejan “una acción de desesperación, y no de amenaza” por parte de los delincuentes, que habrían perdido poder a raíz de la política de combate al narcotráfico, que llevó hasta ahora a la ocupación policial y social de 14 favelas que eran reductos de bandas criminales.
“Es evidente que hay un intento de generar terror en la población y fragilidad en la Secretaría de Seguridad Pública. Ellos (los delincuentes) quieren hacer regresar la situación de criminalidad de la que se alimentan. Son monstruos, y grandes, y nosotros los estamos debilitando”, dijo.
El secretario de Seguridad Pública, José Mariano Beltrame, ya dispuso un aumento en los efectivos policiales en las calles ante sospechas de que los delincuentes planean acciones aún más fuertes para los próximos días.
Según el diario Folha de Sao Paulo, los servicios de inteligencia de la policía carioca interceptaron charlas telefónicas en las que narcotraficantes de dos facciones criminales planeaban, entre otras cosas, ataques armados a las sedes de la gobernación y de la Municipalidad y el uso de explosivos en áreas con gran concentración de gente, como paradas de ómnibus y centros comerciales. l (DPA)