La familia, rol clave en el hábito de lectura de un niño
Rocío Brescia, especialista de Fundación Leer, sostuvo que “los papás tienen diferentes espacios de intervención para promocionar la lectura y la alfabetización, y quizás no son necesariamente aquellos vinculados con el libro”.

Lunes 24 de Junio de 2013

El proceso de promoción de la lectura en los chicos presenta diferentes actores, con la escuela como protagonista sustancial, aunque el rol de la familia tiene un papel muy importante para que leer se convierta con el tiempo en un hábito, según destacan expertos del tema.

   También se subraya que es en la casa donde comienzan las actividades de lectura antes de que los chicos ingresen al nivel inicial. Rocío Brescia, especialista de Fundación Leer, sostuvo que “los papás tienen diferentes espacios de intervención para promocionar la lectura y la alfabetización, y quizás no son necesariamente aquellos vinculados con el libro”.

   “Hay muchas veces que los papás comparten con los chicos espacios como mirar una película, incluso jugar juegos electrónicos. Todos aquellos lugares en donde se comparte con los chicos alguna actividad de entretenimiento, habilitan la intervención del adulto que va más allá de aquello a la que se está jugando”, indicó.

   En ese sentido, describió que “a veces es un juego, otras veces una salida, por ejemplo, ir a la librería. Asistir a una librería tiene que ser una actividad interesante. No es solamente ir a comprar un libro, más bien debería ser encarada como una visita cultural”.

   Sobre este tema, Brescia explicó que “en general, la librerías hoy disponen de espacios en los que uno se puede poner cómodo, sentarse con los chicos, preguntarles, leer las contratapas con ellos” y por eso consideró que “esas son instancias que hay que aprovecharlas para dialogar con ellos”.

   El especialista mencionó: “Solemos encontrar que algunas prácticas están atravesadas por ciertas representaciones culturales un poco complicadas, por ejemplo, el cuento a la hora de ir a dormir”.
  “Muchas veces, queda relegado a las mamás o a las figuras femeninas y es importante que los papás también asuman ese rol. Leer un libro a los chicos antes de dormir es una experiencia maravillosa porque, sobre todo, se está generando un hábito”, agregó.

Aportes. Además, manifestó que en ciertos casos “los papás delegan en las mamás estás tareas como si fueran tarea exclusivamente femeninas y en realidad pertenecen a los adultos en general ya que cada adulto pueda aportar algo distinto”.

   “Es interesante que todos podamos ofrecer espacios de intervención, los tíos, los abuelos, la mamá y el papá. Cada uno tiene su rol y puede construir con los chicos otros diálogos haciendo de esto algo enriquecedor”, comentó.

   Expresó que “no es lo mismo el diálogo de una lectura con mamá que el diálogo de una lectura con papá. Todo espacio con los chicos es un espacio de diálogo. En un espacio de diálogo hay lugar para la promoción de la lectura, del relato, de experiencias, de aprender a escuchar y hablar”.

   La Fundación Leer hace referencia a una propuesta integral de capacitación y asesoramiento técnico pedagógico que desarrolló.