La desnutrición ataca a la ballena franca austral
Investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas presentaron un estudio del estado nutricional de las crías de ballena franca austral en península Valdés, que muestra un incremento de muertes por posible desnutrición.

Martes 27 de Noviembre de 2012

Investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas presentaron un estudio del estado nutricional de las crías de ballena franca austral en península Valdés, que muestra un incremento de muertes por posible desnutrición. La indagación reveló que "el número de crías muertas en península Valdés de 2007 a 2011 fue más de tres veces mayor al registrado entre 2003 y 2006", publicó el Instituto de Conservación de Ballenas.

Sólo en 2008 murieron 96 ballenas en la península, en su gran mayoría crías de la temporada, y esta cifra ya ha sido superada en lo que va de 2012, cuando se registraron más 100 ballenas muertas, también en su gran mayoría ballenatos.

El estudio, que dirigió Carina Marón —investigadora del Instituto y de la Universidad de Utah de Estados Unidos—, junto a científicos del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, fue divulgado en el Segundo Congreso Latinoamericano de Mastozoología, realizado recientemente en Buenos Aires.

La investigación se titula "Estudio preliminar del estado nutricional de las crías de ballena franca austral (Eubalaena australis) en península Valdés, Argentina, a través del análisis de ácidos grasos".

La investigadora indicó que "la leche materna es la única fuente de ácidos grasos esenciales para los ballenatos, por lo que una reducción en la cantidad o calidad de la dieta de las madres en la temporada de alimentación puede comprometer el crecimiento y desarrollo de los ballenatos".

El estudio de nutrición se propone evaluar si los ballenatos muertos muestran signos de malnutrición en comparación con los vivos. "Ya analizamos la concentración de ácidos grasos en muestras de grasa de los ballenatos muertos de 2003 a 2009, y procesamos las muestras de los ballenatos vivos a partir de pequeñas biopsias de grasa de estas crías", informó Marón.

Acidos grasos. Los resultados muestran una gran variabilidad en las concentraciones de los 31 ácidos grasos registrados en muestras de 49 crías varadas de 2003 a 2009.

Los ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6 (necesarios para el crecimiento de los ballenatos y que sólo son obtenidos a través de la leche) fueron significativamente mayores en los animales más grandes (mayores a 6 metros de longitud), en comparación a los más pequeños, independientemente de si estos murieron en temporadas de baja (2003-2006) o alta mortandad (2007-2009).

"Estos resultados indicarían que el estado nutricional de los ballenatos varía durante sus primeras semanas de vida", sostiene el estudio. Marón contó que "la investigación continuará con la comparación de estos resultados con los análisis de ácidos grasos en biopsias recolectadas de crías vivas, lo cual permitirá calibrar los valores encontrados en las crías muertas y determinar si estas últimas presentan indicios de malnutrición".

Registros

El director científico del Instituto de Conservación de Ballenas, Mariano Sironi, calificó al estudio que se lleva adelante de “muy relevante porque permitirá comprender por qué tantas ballenas francas están muriendo en la población ubicada en aguas de la península Valdés en comparación con las registradas en años anteriores”.