Miércoles 18 de Noviembre de 2009
Buenos Aires.— Renata Toscano, una arquitecta y profesora de catequesis de 43 años, fue asesinada de un balazo en la cara luego de resistirse al robo de su auto cuando poco después de las 14 de ayer llegaba a su casa de la localidad bonaerense de Wilde, donde fue interceptada por tres delincuentes.
Horas más tarde, en base a la declaración de testigos, en una villa cercana al lugar del hecho, la policía apresó a cuatro personas (entre ellas dos menores) bajo la sospecha de ser autores del trágico atraco. En ese sentido, una mujer que se identificó como Marcela y que viajaba en un colectivo de la línea 98 junto a una veintena de personas más, dijo que la mayoría de los pasajeros pudieron ver todo el hecho por las ventanillas.
Testigo en viaje."Yo vi todo porque venía de Quilmes en el 98 y cuando el colectivo dio la vuelta, vimos salir tres muchachos con armas que tiraron a quemarropa un disparo. Eran jovencitos y después se fueron caminando tranquilos con las armas en la mano", relató a la prensa. Tras aclarar que sólo uno de los tres delincuentes disparó hacia el parabrisas, la testigo afirmó que previamente los delincuentes impidieron el paso del auto colocándose delante de él y luego tirándosele encima.
Según fuentes policiales, cuando los ladrones se acercaron al vehículo, la arquitecta efectuó una maniobra brusca para evitar el robo y en ese momento le dispararon el tiro a través del parabrisas.
Tras advertir el hecho, un pasajero del colectivo llamó con su teléfono celular al 911 y patrulleros de la comisaría 5ª de Avellaneda, situada a sólo cuatro cuadras del lugar del robo, arribaron en pocos minutos, pero hallaron a la mujer muerta dentro de su Ford Ka blanco modelo 2001.
"Fue un fusilamiento con un ensañamiento asqueroso", expresó una vecina que dijo conocer a la víctima desde hace más de veinte años.
Un caso igual.Enterada del hecho, concurrió al lugar del crimen María de Negri, madre de Leandro, un estudiante asesinado el 27 de junio de 2003 cuando llegaba a su casa de Wilde en su auto y fue sorprendido por cuatro delincuentes que lo balearon. "Esto nos da la pauta de que no existe credo ni condición social, estamos en la mano del enemigo. No son sensaciones, esto está pasando y a diario. Lo que yo pido es que tomen cartas en el asunto y que exista un mapa delictivo, al menos en la zona de Wilde", sostuvo De Negri.
La mujer recordó que el homicidio de su hijo se produjo a sólo ocho cuadras de donde fue asesinada la catequista y consideró que "este caso va a marcar un antes y un después porque es una señora muy querida, que daba una participación a la sociedad muy importante". Según comentaron los vecinos, la víctima era arquitecta y daba clases de catequesis en el colegio San Ignacio y en un jardín de infantes. l (Télam)