Jubilados indignados
En toda mi vida trabajé 110.000 horas, soportando la tortura intelectual de revoluciones, de terrorismos (de Estado y de los otros), inflaciones, saqueos, inseguridades, falta de justicia, salarios magros, funcionarios corruptos...

Sábado 22 de Octubre de 2011

En toda mi vida trabajé 110.000 horas, soportando la tortura intelectual de revoluciones, de terrorismos (de Estado y de los otros), inflaciones, saqueos, inseguridades, falta de justicia, salarios magros, funcionarios corruptos y algunas otras cosas que mi memoria decidió olvidar, sólo para que cuando llegó mi vejez, en la que debería gozar de paz y tranquilidad, tenga que estar pensando como hago malabarismos para vivir con 46 pesos por día. Cuando me pongo a pensar en todo eso verdaderamente quisiera suicidarme ya que en estas condiciones no merece la pena seguir viviendo. Cuando veo que personajes que de la noche a la mañana se enriquecen escandalosamente, y que al amparo del poder gozan de absoluta impunidad, me agarra un ataque de furia que con algunos años menos saldría a la calle a destrozar todo lo que se cruzara en mi camino. Por todo esto, en la seguridad que si todos jubilados fuéramos a votar el domingo y pensando que somos ni más ni menos de 4 millones podemos torcer el rumbo de la historia y tal vez podamos conseguir que algún otro gobernante nos otorgue el tan mentado 82 por ciento móvil que figura en nuestra Constitución Nacional, hagamos el esfuerzo de ir a votar, aunque por edad no estemos obligados. Ya estamos con la soga al cuello, no esperemos que nos ahorque, de todos modos, peor no vamos a estar.

Norberto Vespoli / Norberto941@yahoo.com.ar