Domingo 06 de Enero de 2013
Un ejemplar de atún rojo se vendió ayer por la cifra récord de 1,76 millón de dólares en un remate en Tokio, casi el triple de la cifra pagada el año pasado, a pesar de que los defensores del medio ambiente advierten que las reservas de ese tipo de túnido se están agotando debido a su demanda para la preparación de sushi.
En el primer remate del año de la lonja de pescados Tsukiji, el atún de 222 kilos, pescado en el noreste de Japón, fue vendido por 155,4 millones de yens, dijo Ryoji Yagi, un funcionario de la lonja.
La carne rosada y roja, sumamente tierna, del atún es muy apreciada para la preparación de sushi y sashimi. Los mejores trozos del atún rojo, llamados o-toro, llegan a venderse por 2.000 yens (24 dólares) la pieza en las barras de sushi de la capital japonesa. Los japoneses consumen el 80 por ciento del atún rojo capturado en el mundo.
El ganador de la puja, Kiyoshi Kimura, presidente de Kiyomura Co., propietaria de la cadena de restaurantes Sushi-Zanmai, reconoció que el precio "fue un poco elevado", pero quería "animar al Japón".
Kimura había pagado el récord anterior de 56,4 millones de yens en el remate de Año Nuevo del año pasado, que suele atraer cuantiosas pujas por las festividades o para atraer publicidad.
El precio equivale a 700.000 yens por kilo, o 3.603 dólares por libra. Empero, el precio no implica una calidad excepcional del atún.
"Yo quería estar a la altura de las expectativas de mis clientes, que quieren comer el mejor atún posible, como el año pasado", declaró Kimura.
Al precio que lo compró, una pequeña rebanada de sushi debería costar alrededor de 339 dólares, pero la empresa dijo que iba a venderla a 400 yenes, unos 4,5 dólares.
La población de las tres especies de atún rojo —del Pacífico, del Sur y del Atlántico — ha bajado en los últimos 15 años debido a la sobreexplotación.
El atún rojo es originario de las costas occidental y oriental del océano Atlántico, y también del mar Mediterráneo. Es capaz de superar los 450 kilogramos en peso. El valor en el mercado ya era alto desde los tiempos de la Grecia Antigua. Más allá de su valor comercial como alimento, es muy buscado por su gran tamaño, velocidad y fuerza.