Japón intenta superar el desastre que hace un año provocó un gran tsunami
En los últimos 12 meses, con denodado esfuerzo las comunidades más golpeadas han hecho progresos para reconstruir la vida que tenían antes del desastre, pero aún les queda mucho por terminar. El fotógrafo de Associated Press David Guttenfelder retornó en estos días a esas ciudades devastadas y reflejó los cambios que se han operado.  

Domingo 04 de Marzo de 2012

Ha pasado casi un año desde que un terremoto monstruoso provocó un tsunami que azotó la costa de Japón el 11 de marzo de 2011, transformando varias ciudades prósperas en páramos inundados y provocando la peor crisis nuclear en un cuarto de siglo. Unas 19.000 personas murieron por el fenómeno, y cientos de miles quedaron sin sus hogares.

  En los últimos 12 meses, con denodado esfuerzo las comunidades más golpeadas han hecho progresos para reconstruir la vida que tenían antes del desastre, pero aún les queda mucho por terminar. El fotógrafo de Associated Press David Guttenfelder retornó en estos días a esas ciudades devastadas y reflejó los cambios que se han operado.

  El tsunami que azotó la costa noreste de Japón fue despiadado. Miles de casas fueron reducidas a escombros, los autos fueron sacudidos como si fueran juguetes. La fuerza del agua fue tal que arrojó grandes barcos pesqueros como si fuesen de papel sobre viviendas y calles, como pasó en Kesennuma.

  La furia del océano provocó la peor crisis nuclear que el mundo había visto en un cuarto de siglo.

  A un año de la inmensa tragedia se han eliminado montañas de escombros, casas astilladas, los autos apilados en las calles.

  En el pintoresco pueblo de pescadores de Minamisanriku, la pared de agua aplastó el centro urbano y del edificio del Ayuntamiento quedaron solo dos escalones de la entrada. La mitad de sus habitantes murió y el resto quedó sin su hogar. Ahora las calles están libres de escombros, pero hay dudas sobre la viabilidad de la reconstrucción de esta comunidad.

  Algunas otras ciudades corren la misma suerte, a pesar de que al bajar los niveles de radioactividad de las usinas atómicas siniestradas, se han vuelto a repoblar, algunos vecinos retornaron a sus hogares y hasta comenzaron a abrir algunos comercios.

Fallida respuesta. Ayer, el primer ministro japonés Yoshihiko Noda habló sobre la economía, la reconstrucción y las lecciones del triple accidente en la planta nuclear de Fukushima, y concluyó que la respuesta del país ante el desastre esta vez fracasó.

  La catástrofe de Fukushima significó la salida de servicio de las centrales nucleares en todo el país, que por cierto tiene una profunda necesidad de energía. De los 53 reactores existentes en Japón solo operan dos, luego de que la mayoría fueron desconectados como parte de un mantenimiento de rutina.

  A finales de abril, estos también serán desconectados. La situación deja al país con un verano sin ninguna energía nuclear.

  El empresariado de Japón teme no tener suficiente energía para echar a andar las líneas de producción en el país. “En caso de que a corto plazo haya una brecha en la oferta y demanda de energía, esto podría provocar una economía a la baja. Debemos evitarlo”, dijo Noda.