Ismael Torres en un show con un guiño a Sui Generis
El cantante y compositor presentará este sábado en Rosario "Tengo Hay", el tema que grabó junto a Nito Mestre inspirado en un concepto indígena

Viernes 09 de Septiembre de 2022

El músico rosarino Ismael Torres lanzó hace pocos días en plataformas digitales “Tengo Hay”, su canción escrita en base a una enseñanza de indígenas de Norteamérica que contó con la colaboración del reconocido artista argentino Nito Mestre. Para celebrarlo, este sábado se despedirá en su ciudad con un concierto previo a su nuevo viaje por México y Estados Unidos, que comenzará a mediados de septiembre. La cita es mañana, a las 21, en el Petit Salón de la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza).

“Tengo Hay” formará parte de un ambicioso disco que el cantautor local lanzará el año próximo y que contó con la participación de Mestre, a quien conoció gracias a la convocatoria abierta durante la pandemia “América Canta Sui”. El título de la canción responde a una anécdota que Torres conoció en Nueva York. Allí, el pedagogo y cantautor Bernardo Palombo le contó que un cacique del norte de Estados Unidos le dijo: “El problema de ustedes está en el lenguaje, puntualmente en el verbo «tener», ahí radican casi todos los problemas”.

A esa afirmación Palombo respondió “¿Y cómo le llaman en su idioma a las cosas que poseen? ¿Cómo reemplazan el verbo «tener»?”, y el cacique respondió: “Nosotros usamos «hay». Así es que en vez de «tengo» una casa, «tengo» un árbol, decimos «hay» una casa, «hay» un árbol”. Por eso el cantautor se planteó qué pasaría si cada uno se despoja de lo que los rodea, si la humanidad fuese parte del paisaje en vez de poseedores u observadores o si se permitiese despojarse de sus posesiones.

Ante la cercanía del estreno musical, el cantante mencionó: “Las canciones son una búsqueda por intentar arrojar belleza, pero también reflexión y en este caso el cambiar el «hay» por el «tengo» creo que es importante en un contexto y en una sociedad donde la propiedad privada y la posesión, no sólo de los objetos sino también de las sensaciones, de las emociones y de las cualidades, pasa a ser casi una necesidad. A nivel personal estoy intentando incorporar ese concepto lo más que pueda y la canción es el primer paso. Lo considero como un momento para reflexionar qué cosas son las que tengo y ver cuáles son las que debería soltar”.

Por otro lado, no ocultó su alegría y orgullo al haber contado con la participación de Nito Mestre en la canción. “Para mí fue una alegría inmensa y una gran emoción que Nito cante una canción mía y en ese sentido pude hacer ese proceso del despojo con la canción misma, sentí que ya no era una canción que me pertenecía sino que era una canción que había tenido y que fue tomando otras formas a raíz de la producción de Renzo Baltuzzi y de otros artistas que aportaron a su música, le pusieron su sello, su impronta. Fue así que el tema pasó a ser algo mucho más florido y más hermoso de lo pensado en un comienzo, cuando era una semilla. Y, en ese sentido, cuando escuché la voz de Nito sentí que esa creación había madurado un montón porque con su voz y su forma de cantar y contar fue lo que le dio una impronta y una sensación que la canción necesitaba”.

A su vez, Nito Mestre sostuvo: “Cuando recibí la invitación para cantar esta canción no lo dudé. Aparte es un tema que es acorde a mi estilo, y me cae como anillo al dedo y es un placer enorme, que otra generación me invite a cantar”. Y agregó: “Me encantó cómo quedó el tema porque tiene un gran mensaje, creo que es una lección de vida porque es pasar de la palabra a los hechos”. “En mi generación -continuó- se utilizaba bastante porque no nos quedamos en las palabras sino que empezamos a cambiar y es algo que nos ha unido con los dichos y las letras de Ismael. Espero que todos disfruten tanto de esta canción como nosotros”.