¿Quién es el hincha?
Lejos de inhibirme hay comentarios, como en otra ocasión mencionara, que me motivan a investigar e interiorizarme en distintos temas en los que me considero inexperta. Por eso, agradezco al señor Angulo...

Viernes 30 de Septiembre de 2011

Lejos de inhibirme hay comentarios, como en otra ocasión mencionara, que me motivan a investigar e interiorizarme en distintos temas en los que me considero inexperta. Por eso, agradezco al señor Angulo (lamentablemente no ha blanqueado su identificación, pero aparentemente sigue en el campo de la geometría, específicamente como ángulo obtuso y parasitariamente haciendo comentarios despectivos sobre las ideas de otros que elaboramos las cartas), porque en su calidad de espectador motivó la presente, siendo partícipe y actor de sus ilusiones. Vez pasada en mi carta sobre la dignidad que yo consideraba debiera haber en el fútbol como en todos los órdenes de la vida, comentó: "No sólo no entendés nada de fútbol, no entendés nada de deportes y menos lo que es la pasión de un hincha y respecto a las ollas que se destaparon, creo que las únicas que conocés son las de tu casa". Como reconozco que no entiendo nada de fútbol, recurrí a "La era del fútbol" de J. José Sebreli libro que (si alguna vez lee) le recomiendo. Pude extraer algunas frases: "El deporte distiende en el hombre los resortes tensos por la cólera nacida de la cuestión social". "El hincha no razona, se limita a sentir a su club, cree porque cree, es un hombre que vive y se desplaza en una única realidad: la que crea su fantasía personal. Es un ser atormentado por su falta de identidad (¿ángulo?), incapaz de reconocerse a sí mismo, de saber quién es, trata de identificarse con alguna imagen del mundo circundante: el equipo de fútbol o un partido político popular. Curiosamente la palabra "hincha" significa en su verdadera acepción castellana, odio, aversión, inquina. El amor por su club lo identifica a su vez con odio a su rival. Lejos de fraternización, como pretende la propaganda demagógica de sus organizadores, constituyen una expresión de nacionalismo agresivo, de intolerancia y fanatismo". Con ésto creo que estoy al tanto de lo que es un "hincha" y a su vez, refuerza mi convicción de que las ollas no son "las que me venden"; deductivamente, puedo destapar las que están relacionadas con la pasión irreflexiva que moviliza a los hinchas de fútbol o de partidos políticos.

Silvia Buonamico