¿Qué cayó en Monte Caseros?
Por estos días vimos con gran estupor el desastre con una víctima fatal y varios heridos sobre algo que cayó sobre un grupo de casas en el gran Buenos Aires dejando una ola de destrucción en viviendas y automóviles.

Miércoles 05 de Octubre de 2011

Por estos días vimos con gran estupor el desastre con una víctima fatal y varios heridos sobre algo que cayó sobre un grupo de casas en el gran Buenos Aires dejando una ola de destrucción en viviendas y automóviles. Se han tratado de sacar todo tipo de especulaciones hasta procurando dejar en ridículo a mucha gente que a esas horas tempranas aún estaban en las calles describiendo que algo cayó del cielo en forma de bólido de color rojo y que según muchos vecinos del lugar vieron como instantes previos a la gran explosión se iluminó todo. A un joven que mostró una foto que sacó su pequeña hermana días anteriores lo detuvieron y acusaron de fraguar dicha foto cuando en realidad él solo mostró lo que su hermana sacó días antes. Han aparecido extrañas rocas y una sustancia blanca parecida al hielo que al momento de hacer contacto se desgranó como arena recientes fotografías mostradas por varios canales de TV mostraron esas mismas rocas y sustancias. ¿Por qué se trata de desnaturalizar los hechos? Quiero pensar que acá no estamos en EEUU, donde a este tipo de cosas se las oculta. ¿Acaso nuestros investigadores no están capacitados para dicha investigación? Pues bien: que lo digan y no traten de poner en ridículo a la gente y por cierto a las muchas personas esa noche vieron algo que no pueden precisar pero que no fue un horno de pizzería ni una garrafa. Señores, los argentinos somos gente adulta y estamos muy bien informados sobre estas cosas. Digan la verdad y no sean ustedes, autoridades, las que terminen haciendo el ridículo. El universo es enorme, yo diría casi infinito, ¿no sería hora de comenzar a abrir nuestras mentes a lo ya conocido y saber que quizás en el universo no seamos los únicos seres inteligentes? De lo contrario sería un gran desperdicio de espacio.

Miguel Moreno