Jueves 15 de Abril de 2010
Imbuido de un espíritu disciplinador, arbitrario y discrecional, este gobierno provincial desalentó la inscripción de estudiantes en sus institutos superiores públicos ya que, remedando un viejo juego, "el que no se anotó (en los escuetos plazos fijados) se embromó". Ha habido casos donde cuando los estudiantes se daban cuenta de que les interesaban otras carreras y decidieron cambiarse, el sistema informático, manejado por "la mano que mece la computadora" a cargo de funcionarios del nivel, se lo impidió. El 22 de marzo fue la fecha límite que tuvieron los institutos superiores públicos para cargar los datos de los ingresantes. Mientras el Ministerio gasta dinero en cargos que pretenden desarrollar políticas de inclusión de estudiantes en otros niveles, se permite dejar afuera a numerosos alumnos terciarios que no pueden anotarse por la arbitrariedad de las fechas de inscripción mostrando un grave desconocimiento de las características del sector, y facilitando que medren los sectores de la enseñanza privada a los que con mayores facilidades, se les permite inscribir fuera de los plazos dados a los institutos públicos y también abrir nuevas carreras. ¿Los nuevos tiempos a los que aludían en la campaña electoral eran sólo para las instituciones privadas?
Mariana Caballero
(secretaría del nivel superior
Amsafé- Rosario)