Intelectuales debaten la obra del escritor Macedonio Fernández
Ricardo Piglia, Horacio González, Roberto Ferro, Luis Chitarroni y Noé Jitrik son algunos de los oradores de las jornadas sobre Macedonio Fernández, autor de una obra inclasificable dentro de las letras argentinas, que se realizarán mañana y pasado en la Biblioteca Nacional en el Museo Malba, de la ciudad de Buenos Aires.

Lunes 29 de Octubre de 2012

Ricardo Piglia, Horacio González, Roberto Ferro, Luis Chitarroni y Noé Jitrik son algunos de los oradores de las jornadas sobre Macedonio Fernández, autor de una obra inclasificable dentro de las letras argentinas, que se realizarán mañana y pasado en la Biblioteca Nacional en el Museo Malba, de la ciudad de Buenos Aires.

El Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, con el apoyo de la Biblioteca Nacional y el Museo Malba, presenta una serie de charlas sobre el autor de "No toda es vigilia la de los ojos abiertos" (1928), con el objetivo de recoger nuevas miradas acerca de su particular obra.

"Situada en la encrucijada del modernismo y la vanguardia, la escritura de Macedonio se abre a múltiples posibilidades en las que se trama buena parte de las inflexiones de la teoría literaria contemporánea", señalan los organizadores.

Y apuntan: "el proyecto implica revisar y desplazar esos lugares comunes que atraviesan el espacio literario y que lo sitúan como un amable y extravagante conversador, o también como un precursor -como lo ha pretendido perpetuar Borges-, para avanzar sobre la trascendencia de su escritura no sólo para el presente de la literatura argentina sino también continental".

Macedonio Fernández nació en Buenos Aires el 1 de junio de 1874 y falleció en la misma ciudad el 10 de febrero de 1952. Fue autor de novelas, cuentos, poemas, artículos periodísticos, ensayos filosóficos y textos de naturaleza inclasificable.

Fue, además, íntimo amigo de Jorge Guillermo Borges -con quien compartía el interés por la psicología de Herbert Spencer y por la filosofía de Arthur Schopenhauer-, y de su hijo, Jorge Luis Borges, que lo redescubrió cuando regresó de Europa, en 1921, y con quien comenzó una larga relación de mentor y amigo.

Macedonio por Borges. "Quizá el mayor acontecimiento de mi regreso fue Macedonio Fernández. De todas las personas que he conocido en mi vida -y he conocido a algunos hombres verdaderamente excepcionales- nadie me ha dejado una impresión tan profunda y duradera como Macedonio", señala Borges.El autor de "Ficciones" cuenta que Macedonio, "paradójicamente, era a la vez un extraordinario conversador y un hombre de largos silencios y pocas palabras".