Miércoles 19 de Noviembre de 2008
Llegaron al Mercado de Productores en bicicleta, fingiendo ser changarines. Una vez que el vigilador privado les abrió la puerta principal comenzó un golpe bien planeado que duró algo más de dos horas. Eran seis hombres armados que actuaban a cara descubierta y se comunicaban con Nextel. Redujeron a siete personas —entre vigiladores y embaladores— a quienes maniataron con precintos plásticos. Luego fueron al sector donde tienen sus oficinas unos 20 consignatarios de frutas y verduras. Con soplete y amoladora abrieron al menos tres cajas fuertes. Sólo querían efectivo y lo consiguieron: se llevaron unos 80 mil pesos.
Hasta el mediodía del viernes, en el Mercado de Productores de Rosario podían jactarse de que en 40 años de actividad no habían sufrido un robo significativo. Pero la mala fortuna quiso que el viernes, a las 14, dos hombres armados llegaran al sector administrativo y rompieran con esa racha. Ese día se llevaron unos 18 mil pesos de los que se recuperaron 15.200 con la detención de dos personas (ver aparte). Sólo 82 horas más tarde, la suerte volvió a ser esquiva para el Mercado. Esta vez los afectados fueron los consignatarios de frutas y verduras más representativos.
Un buen dato. "Este fue golpe muy estudiado. Los ladrones estaban bien equipados. Traían precintos plásticos, soplete, acetileno, oxígeno, amoladora. Además sabían en qué oficinas había cajas fuerte con dinero. Yo no sé quién tiene caja fuerte. Pero ellos tenían buena información", explicó ayer Alberto Pirovano, administrador general del Mercado ubicado en 27 de Febrero y Constitución.
Según pudo reconstruirse todo comenzó a la 1.15 de ayer. Entre cinco y seis personas llegaron en bicicleta hasta la puerta principal del mercado, que tiene 25 mil metros cubiertos. Dijeron ser changarines, algo que no asombró al vigilador privado que los hizo ingresar.
Una vez que ganaron el ingreso capturaron al custodio. Uno de los ladrones le sacó la ropa y se apostó en su lugar. Con esa puerta controlada, el resto de los ladrones cruzó el playón y a su paso fue reduciendo al resto de los empleados: tres vigiladores, tres embaladores y un operario de carga y descarga.
Desde ese momento, y por unas dos horas, controlaron las 4 hectáreas en las que se levanta el mercado. Cruzaron la nave donde están los puestos, subieron por una escalera y llegaron al área administrativa, que se despliega en unos 120 metros de largo. Esta vez los maleantes no fueron a la administración general del mercado sino a las oficinas de los consignatarios.
A los siete empleados retenidos los maniataron con precintos y los dejaron en el ingreso a una oficina. Luego fueron rompiendo puertas, entrando a las oficinas y concentrándose en las cajas fuertes. Siempre privilegiando el efectivo.
A los cofres.En la oficina de los hermanos Cámpora abrieron con un soplete la caja fuerte marca Hermes. Un corte prolijo para llevarse una cifra no precisada de dinero y dejar varios tickets canasta. "La verdad es que no sé cuánto se llevaron. Pero así no se puede seguir", dijo con mucha bronca Juan Carlos Cámpora, en cuya oficina los ladrones dejaron un par de antiparras para soldadura.
Los hábiles ladrones continuaron recorriendo el pasillo. En algunas oficinas con más éxito que en otras. Así llegaron hasta la de Edgardo Fabani, donde también violentaron la caja fuerte. En este caso con amoladora. "De acá sacaron un revólver 32, unos 3 mil dólares y 8 mil pesos. Dejaron las chequeras pero se llevaron hasta las monedas", dijo Fabani. "La oficina tiene alarma, pero una vez se descargó la batería y como acá nunca pasaba nada, no la recargué", lamentó.
Después fue el turno de la oficina de New Fran, de los hermanos Muzzo. Ahí los ladrones repasaron todos los armarios hasta encontrar la caja fuerte detrás de un mueble, en el último rincón de la espaciosa oficina. Continuaron con el ritual: sopletearon el cofre y se llevaron el efectivo.
"Se ve que tenían el dato de que en las oficinas había algo grande, pero no sabían en cuál. A mí me dejaron las chequeras y hasta mi documento de identidad. Sólo querían dinero cash", explicó Cacho Muzzo. Alrededor de las 3.30 uno de los delincuentes dio la orden y los ladrones se marcharon del lugar. En el mercado hay una sucursal del Banco Municipal, pero por ahí no pasaron.
Controlaron a siete empleados y violentaron tres cajas fuertes. Sólo embolsaron efectivo
Leo Graciarena
La Capital