Miércoles 14 de Abril de 2010
El domingo 4 de abril del 2010 me dirigí junto a mi esposa al supermercado Carrefour de Circunvalación y Sorrento con el fin de realizar una compra. Llegamos aproximadamente a las 18 con mi Renault T 9 Modelo GTL dominio VZS 956, estacionando en la playa frente a la puerta principal. Demoramos no más de 20 minutos y al salir no encontramos nuestro automóvil. Pensábamos estar equivocados de lugar y al comenzar a buscar tremenda sorpresa nos llevamos. No estaba, se lo había tragado la tierra. No podíamos entender lo que nos estaba pasando. Mi señora entró en crisis, lloraba y desesperados nos dirigimos al personal de seguridad. Nos atendió el "jefe" y con una actitud fría, indiferente, comenzó a pedirnos los datos como si tal cosa, como un trámite más, como si estuvieran acostumbrados, como si el robo de un auto fuese algo menor. Lo será para ellos que son poderosos, no lo es para nosotros, simples laburantes que ahorramos toda la vida para tener nuestro querido auto. Tal vez para ellos será un coche de poco valor, pero fueron años de ahorro y sacrificio y aunque no lo crean en este momento es lo que menos nos duele. Sí, porque lo que más nos duele es la indiferencia con la que nos trataron, anotaron como un trámite más y se fueron, nos dejaron abandonados a la buena de Dios, en semejante playa, solos, sin documentación, sin auto, sin una palabra de consuelo, sin un vaso de agua para mi señora que estaba descompuesta. Qué más le podemos decir, nos sentimos defraudados ya que no recibimos ningún llamado telefónico de la empresa, ni un gesto de que algo les importa. Evidentemente el eslogan que utilizan es puro marketing, no les importa nada más que el dinero. Sinceramente no perdemos las esperanzas de que alguien de Carrefour nos llame, caso contrario recurriremos a la Justicia.
Luis Alberto Martino,
rcluis2003@hotmail.com