¡Cómo seguir confiando!
Ante todo soy una mujer de fe, catequista, mamá, maestra, de 40 años de edad, que dedico mi vida, mi corazón, mi formación, mis sueños, a la educación, a mis chicos, a mi familia, a mi gente desde la gestión educativa.

Miércoles 26 de Octubre de 2011

Ante todo soy una mujer de fe, catequista, mamá, maestra, de 40 años de edad, que dedico mi vida, mi corazón, mi formación, mis sueños, a la educación, a mis chicos, a mi familia, a mi gente desde la gestión educativa. Al terminar la semana de trabajo arduo, en este momento histórico, social, cultural, político, educativo, y al finalizar el último curso de esta semana (fueron tres) sobre "Conflictos en la escuela", mi familia me esperaba para cenar juntos a la salida de un colegio. Como soy oriunda de la zona sur de Rosario, regresando por la calle Pellegrini decidimos detenernos a cenar en una parrilla clásica y conocida de nuestra ciudad. Inmediatamente al ingresar nos sentamos y ligeramente elegimos el asado de tira. A los primeros minutos de la charla me roban la cartera, que no sólo contenía elementos personales, documentación, papeles, llaves, sino también información de mi semana de trabajo y de toda la cosecha de trabajos, sueños y proyectos que se puede tener al ir finalizando un año de trabajo escolar. Cuánta resiliencia, la nueva virtud de la posmodernidad… Cuánta resiliencia para seguir confiando. Cuánta resiliencia para seguir anunciando que la paz y la libertad nos hacen dignos. Cuánta resiliencia al tener que levantarme el sábado y en vez de compartir el día con mis tres hijos, volver a dejarlos para cambiar cerraduras, denunciar documentación en la comisaría, con la certeza que hay que llevar adelante lo que queda del mes sin dinero porque me lo han robado. Cuánta resiliencia para tomar mi DNI. Cuánta resiliencia para decirles el lunes a mis chicos, a mi querida escuela de Villa Gobernador Gálvez, después de la oración de inicio: ¡Buenas tardes, qué tengan una linda tarde de trabajo!

Sandra Bernini