Historias de secuestro, abuso sexual y tragedia

Viernes 28 de Agosto de 2009

El caso de Dugard recuerda al de la austríaca Natascha Kampusch, que estuvo más de ocho años en manos de su captor.

Natascha es una joven austríaca que fue secuestrada por Wolfgang Priklopil cuando tenía diez años de edad, el 2 de marzo de 1998. Permaneció encerrada por su secuestrador hasta que se fugó el 23 de agosto de 2006 y su secuestrador se suicidó.

El caso fue descripto como uno de los más dramáticos de la historia criminal austríaca.

Por su parte, Elisabeth Fritzl es una mujer austríaca que permaneció encerrada en un sótano por iniciativa de su padre, el electricista Josef Fritzl, durante 24 años, desde 1984 hasta 2008.

Josef Fritzl, de 73 años, abusó sexualmente de su hija desde que ella tenía 11 años y durante su cautiverio, en el cual dio a luz a siete hijos, inclusive tuvo una pareja de gemelos, uno de los cuales murió poco después de nacer y fue incinerado por el abuelo-padre.

El la mantuvo aislada desde que tenía 18 años, en un sótano del edificio residencial de dos pisos donde él mismo vivía con su propia esposa (con quien también tuvo siete hijos), en Amstetten, un pueblo de la Baja Austria.

En tanto, el mendocino Armando Lucero, de 67 años, fue detenido este año en la ciudad de Mendoza acusado de haber violado a una hija durante 20 años, con la que tuvo siete hijos de 19, 17, 16, 12, 11, seis y dos años. Lucero está acusado de abusar de otra hija.