Lunes 23 de Febrero de 2009
Pekín. — La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, instó a China a seguir invirtiendo en bonos del Tesoro estadounidense, al finalizar su visita de dos días al gigante asiático. Las dos economías dependen una de la otra, destacó. "A China no le interesa que no seamos capaces de poner en marcha nuestra economía", afirmó la titular de la diplomacia estadounidense.
"Realmente resurgiremos o nos hundiremos juntos. Estamos en el mismo barco y por suerte remamos en la misma dirección", añadió en una entrevista televisiva.
Mercado interno. China está sufriendo los primeros efectos graves de la recesión mundial iniciada en EEUU, que es su principal comprador de bienes de consumo. Intenta suplantar esa demanda perdida con la propia, pero los analistas señalan que, por ahora, la nueva clase media china no está en condiciones de suplantar a su rica contraparte estadounidense. Cientos de fábricas chinas han cerrado en los últimos meses por la caída de las exportaciones, lo que ha provocado tensiones sociales.
Con la compra de los bonos del Tesoro, China reconoce la dependencia mutua, resaltó Clinton. China es el mayor acreedor de Estados Unidos, dado que ha invertido 585.000 millones de dólares de sus reservas en bonos norteamericanos. La inversión es "una decisión muy inteligente", aseguró Clinton.
Los bonos del Tesoro estadounidenses son considerados un bien de refugio en la actual debacle financiera y mantienen una sostenida demanda en todo el mundo.
Por un lado, se trata de una inversión segura, recordó Clinton a sus anfitriones, y por otro China ayuda así a Estados Unidos con el enorme déficit causado por el paquete de coyuntura para revivir la economía. De esta forma, China podrá volver a exportar a EEUU, redondeó la secretaria de Estado.
Iglesia y sociedad civil. Hillary Clinton asistió a una misa en Pekín en una iglesia de un suburbio de la capital, tras una serie de reuniones mantenidas el sábado con altos líderes chinos. Posteriormente, se encontró con un grupo de mujeres chinas, entre ellas defensoras de derechos humanos, científicas, periodistas y empresarias, indicó una diplomática estadounidense. En la reunión participó la profesora Gao Yaojie, activista contra el sida. En cambio, la editora jefe de la prestigiosa revista económica Caijing, Hu Shuli, que había sido invitada, no asistió y fue reemplazada por otra periodista.
Con la visita a la iglesia y la reunión con las mujeres, Clinton pretendió dar una señal a favor de la libertad de culto y alentar a la sociedad civil. La secretaria de Estado había sido criticada por otorgarle escasa prioridad a los derechos humanos, con el fin de obtener la cooperación de China para superar la crisis económica mundial.