Hallan auto vinculado a un homicidio

Viernes 15 de Noviembre de 2013

Un Volkswagen Bora que fue visto en la escena del crimen de Diego "Tarta" Demarre, el pasado 27 de mayo, fue localizado por investigadores de la División Judiciales de la Unidad Regional II en la ciudad de Córdoba. Hacia allí fueron los pesquisas y no sólo trajeron el vehículo, que de ser blanco pasó a negro, sino que también detuvieron a su dueño. Ese hombre declaró ante la Justicia y recuperó la libertad con falta de mérito tras exhibir la documentación que acreditó su compra legal a un vecino de Rosario que se presentó espontáneamente ante el juzgado para declarar y exhibir los papeles del caso.

Demarre era dueño del boliche de Villa Gobernador Gálvez frente al cual el 26 de mayo pasado asesinaron a Claudio "Pájaro" Cantero. Un día después, el empresario fue a prestar declaración por ese hecho a Tribunales y cuando volvía a su casa lo emboscaron en bulevar Seguí y Maipú y lo mataron a balazos. La investigación demostró que los tiros partieron de un Volkswagen Bora blanco en el cual presuntamente iban sicarios de la banda de Los Monos, de la cual Cantero era líder.

Siguiendo la pista de VW Bora, los pesquisas supieron que dos días después del crimen "el auto ingresó en un taller de chapa y pintura de la zona oeste, en inmediaciones de Donado y Mendoza", donde lo habrían pintado aunque, llamativamente, no le cambiaron la patente ni la numeración de chasis y motor. "Allí el auto estuvo unos 20 días y después ese hombre lo vendió a una persona de Córdoba", aseguró un pesquisa.

Papeles en regla. El miércoles, el titular cordobés del auto declaró ante el juez de Intrucción Gustavo Pérez de Urrechu, quien investiga el crimen de Demarre. Se trata de Guillermo Germán C., un gestor automotor que fue indagado y cuya esposa, que es contadora, prestó declaración informativa en la causa. "Mi cliente exhibió la documentación de la compra del vehículo que, de haber sido utilizado en un delito, poco serio sería que conservara la misma patente", dijo el abogado Marcos Cella, quien asumió la defensa del hombre. Y contó que "le dijeron que el auto había sido utilizado como taxi y por eso era negro", lo que llamó la atención de los pesquisas rosarinos ya que no hay vehículos de esa marca que funcionan como taxis en la ciudad.

Ante la Justicia, y representados por el mismo Cella, se presentaron espontáneamente quienes le vendieron el auto a Guillermo C. Se trata de Bernardo R. y su hijo del mismo nombre, quienes exhibieron los boletos de compra venta del VW Bora y admitieron, al igual que el gestor cordobés, haberlo adquirido ya pintado de color negro. Ninguno de los mencionados quedó privado de la libertad aunque el auto fue incautado por el juez y será sometido a pericias.