Sábado 25 de Octubre de 2008
Un paciente de la Colonia Psiquiátrica de Oliveros fue hallado antenoche sin vida dentro de su habitación, colgado de una reja con una sábana enrollada en el cuello. Se trata de un hombre que había llegado a esa institución tras ser derivado del pabellón psiquiátrico que funcionó hasta hace un mes en la cárcel de Coronda, conocido popularmente como el Corralito.
Gastón Sebastián Verdura tenía 28 años y era oriundo de Villa Constitución. Dueño de una larga historia de encierro, que se inició a los 14 años, estaba bajo trámite judicial por robo, pero había sido declarado inimputable y desde unos años estuvo alojado en el ya desaparecido pabellón psiquiátrico del penal corondino.
El hallazgo. En el caso de Verdura, fuentes de la institución indicaron que el muchacho vivía en un dispositivo especialmente habilitado en lo que había sido la antigua casa del director de la colonia. El suicidio fue descubierto a las 22 del jueves durante el cambio de guardia del personal de enfermería.
Según fuentes policiales, el muchacho se había colgado de la reja de una ventana mediante una sábana enroscada en el cuello. Para cuando los enfermeros lo descubrieron el paciente ya había fallecido.
Gustavo Castaño, director de Salud Mental de la provincia, área de la que depende Oliveros, indicó que la evolución del paciente "era buena y no hubo nada que hiciera prever un desenlace de este tipo. Esa mañana estuvo en el jardín y cumplió con las actividades propias del lugar, con su acompañante. No tenía antecedentes de autoagresión, aunque sí tuvo algunos hechos de violencia con otros pacientes".
Manifestó que el cuadro de Verdura era complejo. "Estuvo institucionalizado desde muy jovencito. Pasó por el Irar y estuvo preso en otros lugares. Tuvo una larga historia de encierro y medicaciones. A lo último fue declarado inimputable por la Justicia", agregó.
Pedido de informes. Según Castaño, era el único paciente que estaba alojado en el dispositivo especial, pero no estaba aislado. "Podía deambular, aunque siempre debía estar acompañado por personal de la colonia".
La muerte del paciente tuvo repercusión en la Legislatura provincial. El diputado opositor Alberto Monti (Frente para la Victoria) solicitó informes al Poder Ejecutivo sobre el suceso y requirió saber cuál era la función de los agentes del Servicio Penitenciario apostados en el lugar. "Presuntamente al momento del supuesto suicidio se encontraban disfrutando de una reunión social", afirmó el legislador, quien agregó que en ese sector de la Colonia se produjeron "dos evasiones en los últimos días".
Desmentida. Leandro Corti, secretario de Asuntos Penitenciarios de Santa Fe, desmintió que se hubieran producido fugas de internos de Oliveros. "Es algo por completo falso", remarcó el funcionario.
A principios de este mes el gobernador Hermes Binner clausuró el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Coronda, conocido como el Corralito, un lugar cuestionado a lo largo de sus 23 años de existencia. La provincia indicó que los internos que estaban alojados allí fueron derivados a distintas dependencias del sistema de salud pública de la provincia.—
"Siempre van a aparecer cuando se trata de transformar instituciones como éstas", dijo Castaño. "Que haya personas inimputables encerradas en las cárcel fue motivo de denuncias de organismos internacionales. "El equipo de Salud está conmocionado con lo que pasó porque era algo impensable. Sin dudas fue el resultado del trabajo de instituciones más represivas que terapéuticas, que no se cambian de un día para otro", remarcó el director de la Colonia.