Viernes 21 de Noviembre de 2008
Buenos Aires.— Eduardo Eliçabe, condenado por matar en 1998 a dos jóvenes mochileras oriundas de la ciudad santafesina de Chañar Ladeado, volvió a asegurar que es inocente, acusó a un ex policía de asesinar a las chicas y denunció operativos de transporte de drogas cuando trabajaba como custodio de una empresa de cargas.
Eliçabe, que fue condenado por los homicidios de Irina Montoya y María Dolores Sánchez, de 25 y 18 años, inició hace una semana una huelga de hambre en el penal de Villa Floresta, en Bahía Blanca, donde está detenido para reclamar a la Justicia la libertad condicional.
El ex vigilador inició la huelga el 14 de octubre luego de que la Sala I de la Cámara de Apelaciones denegó su pedido y señaló que, a partir del 2015, podrá considerar si es factible otorgarle salidas transitorias. Eliçabe aseguró ayer a LU 2 de Bahía Blanca que no fue él quien mató a las jóvenes y acusó a un ex policía como el autor de los crímenes.
Eliçabe nunca confesó la autoría de los crímenes pero, en base a varios testimonios, la Justicia lo condenó a "reclusión perpetua, más la accesoria por tiempo indeterminado". Los jueces sostuvieron que los crímenes fueron perpetrados para ocultar el abuso sexual contra una de las víctimas.
Acusaciones. La defensa de Eliçabe apeló el fallo y la causa está a consideración del Tribunal de Casación bonaerense. En tanto, el condenado reclamó que se aceleren los trámites para resolver su situación y acusó a ex jefes de la policía bahiense sobre sus vínculos con el transporte de drogas en la región.
"Yo era custodio de una empresa y me di cuenta de que, además de mercaderías, los camiones transportaban droga", dijo Eliçabe desde la cárcel.
Los homicidios de las mochileras fueron perpetrados el 18 de febrero de 1998 luego de que Eliçabe levantó en su vehículo a las jóvenes en una estación de servicios de Guaminí. Los cadáveres fueron hallados en cercanías de Bahía Blanca. l (DyN)