Jueves 10 de Octubre de 2013
Roberto "Pimpi" Caminos fue el jefe de la barra leprosa durante casi siete años hasta su retirada, tras el recambio de autoridades. Un mes después, el 27 de agosto de 2009, su facción intentó copar el club para recuperar la barra, ya en poder de Panadero Ochoa. Poco después de salir en libertad por esos incidentes, la madrugada del 19 de marzo de 2010 fue asesinado frente a un bar de Servando Bayo al 1400. Panadero estuvo bajo sospecha, pero no hubo pruebas en su contra.
Por el crimen fueron condenados a 11 años de prisión en un juicio oral René Ungaro y Carlos "Betito" Godoy como autores de los disparos. Entonces se acreditó que Godoy llamó en los instantes previos y posteriores a Panadero desde un Nextel a nombre de Ochoa. Para el juez, ahora se acreditó que "mantiene económicamente a Godoy" en prisión y paga su defensa.
A esto se sumaron dichos de ex barras. Contaron que, a poco de asumir Ochoa, se hicieron reuniones en la zona de los parrilleros donde éste habló de matar a Pimpi: "El Panadero siempre decía que no había otra solución, ni una charla, ni una conciliación, ni una pelea a las piñas. Que para agarrar la barra había que matar a Pimpi. Llamaba uno por uno, a los más pesados, para preguntarles si alguno se animaba así arreglaban cuánta plata había. A los pocos días del crimen Betito se apareció con un 307 negro, nuevo". Las escuchas a Ochoa revelaron un contacto fluido con Godoy en prisión".