Fútbol Infantil: Quejas de padres en Adiur
La relación de los niños con el fútbol a través de los clubes en ocasiones puede tornarse despiadada. En líneas generales no abundan las entidades de Rosario a las que realmente los chicos...

Jueves 14 de Noviembre de 2013

La relación de los niños con el fútbol a través de los clubes en ocasiones puede tornarse despiadada. En líneas generales no abundan las entidades de Rosario a las que realmente los chicos concurren a aprender a jugar al fútbol y a divertirse, olvidándose del resultado y las presiones por ganar. Una situación particular es la que se vive en el club Adiur, según denunciaron ayer algunos padres. Justamente esta institución mantiene un convenio con Villarreal de España. Lo llamativo es que las criaturas de 7 años ya entren en la vorágine de la competitividad absoluta para mantener su lugar en el plantel, cuando los clubes de barrio deberían tener un rol social de formación y contención de los pibes que quieren patear una pelota.

Ayer, en diálogo con el programa radial El Club, de FM Meridiano (107.1), un papá contó las peripecias que vivió su pequeño hijo en la entidad del Viaducto.

"Mi hijo empezó a jugar a fines del año pasado en Adiur y este año integró la categoría 2006. Jugaba regularmente como todos los chicos, estaba conforme con el entrenamiento y la contención que tenía. Hasta que a mitad de año llegó una persona de España, miembro de Villarreal. Empezaron movimientos con jugadores que venían de afuera, que no eran del plantel, que practicaban pero no jugaban los sábados. Hasta que hace unos diez días nos comunicaron que varios chicos no serían tenidos en cuenta (entre 7 y 8) por una cuestión de rendimiento. Me parece que acá hay una cuestión de Adiur, que está dejando un poco de lado su función de club de barrio para convertirse en un comercio. También está la bajeza del club de España, que viene a caranchear a la ciudad de Rosario para formar profesionales y no personas", relató con claridad Gabriel.

"Mi hijo tiene 7 años, es arquero, y cuando le comunicaron que no sería tenido en cuenta lo subí al auto y le dije que lo habían pedido de otro club y se quedó muy conforme. Se puso contento porque sintió que era un progreso", siguió el papá, que tuvo que armar esa historia para no herir todavía más el sentimiento del niño de no ver más a sus compañeros.

"El dolor que tengo es porque veo que hay una trampa bastante oscura en la formación de chicos de parte de Villarreal", aseveró. Y agregó: "Quería que mi hijo se forme con chicos en un club donde se divierta, que aprenda un deporte y que viva sus 7 años con alegría. Posiblemente esto seguirá pasando. Y vale la pena que los padres antes de tomar la decisión de llevar a sus hijos sepan dónde y lo que les puede pasar". En tanto, en radio Universidad hubo relatos similares al de Gabriel.

Sin dudas que el lema que pregona la Asociación Rosarina de formar a los chicos en el deporte y la idea a la que adhiere la Municipalidad de Rosario, de que "todos juegan", en este caso, como en muchos otros, lamentablemente parece no cumplirse.