Lunes 06 de Febrero de 2012
Los carnavales jujeños, la fiesta por excelencia del calendario local, se convirtieron en un atractivo creciente que el año pasado, potenciado por el feriado, hizo colapsar los servicios de varias localidades quebradeñas.
Por eso, este año, autoridades y prestadores de servicios, como la Cámara de Turismo provincial, se preparan para un nuevo aluvión de visitantes dispuestos a disfrutar de una fiesta colectiva como ninguna otra en el país, en la que se comparte todo durante nueve días.
Se puede decir que el fenómeno es más un hecho cultural que un mero atractivo turístico porque al inicio de los festejos todos los que están en el territorio son invitados a "carnavalear", esto es, a comer, beber, bailar y también "coquear" las hojas de la planta sagrada, la coca.
Tilcara, 82 kilómetros al norte de San Salvador y a 2.461 metros sobre el nivel del mar, considerada la capital arqueológica y cultural provincial, se transformó en el epicentro de una convocatoria que crece imparable y que en 2011 en una sola noche inundó el pueblo con unos 50 mil visitantes.
Su intendente, Félix "Diaga" Pérez, dijo que "Tilcara es un imán positivo de ondas buenas. Ves muchos jóvenes que caminan y caminan con botellas de cerveza o de agua. Imaginate que son 14 comparsas que salen por la calles de Tilcara, además de agrupaciones o cuadrillas a las que la gente sigue hasta caer rendida".
Para definir el espíritu del carnaval que se asienta y señorea entre pobladores y visitantes, añadió que se "comparten sentimientos. Eso es lo bueno del carnaval que convoca más y más. La gente va de casa en casa a las invitaciones y se compromete a venir por tres años. La alegría que queda sirve para todo el año".
Tilcara es capital de un departamento que incluye a Juella, El Perchel, Alfarcito, Huichaira y otros poblados de los valles, en los que habitan poco más de cinco mil pobladores y que esperan para dentro de dos semanas más de 60 mil visitantes.
Adrián García del Río, presidente de la Cámara de Turismo de Jujuy, atribuye a la declaración de feriado nacional el aumento "exponencial" de visitantes conocedores del carnaval jujeño y que se lanzaron en masa desde Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Buenos Aires.
"Antes venía mucha gente, pero el año pasado fue explosivo. Se deben haber movilizado unas 50.000 personas, siendo que tenemos una capacidad, con las casas de los amigos y todo, de no más de 3.500 camas en toda la quebrada" de Humahuaca, precisó García del Río.
En 2011, dijo, los anfitriones fueron superados largamente porque "colapsaron servicios, agua, la ruta, la comida y hasta las líneas telefónicas. Realmente nos desbordó".
Entre las comparsas más conocidos están Los Caprichosos, Pocos pero Locos y Pecha Pecha, entre otros, que con sus seguidores detrás van de casa en casa a las "invitaciones", que no es otra cosa que licencia para comer y beber sin pagar un peso. Esto es posible porque las invitaciones consisten en promesas de familias que piden abundancia para sus propios hogares y a cambio agasajan durante el carnaval.