Martes 15 de Diciembre de 2015
El gobierno macrista le devolverá a las provincias productoras de hidrocarburos la potestad de ser las únicas autoridades de aplicación en los permisos de exploración y concesión de explotación petrolera, por lo que dejará sin efecto un decreto de Cristina Kirchner. Además, renegociará el acuerdo petrolero con las provincias, empresas y sindicatos para asegurar un precio interno del barril de crudo que sería más bajo que los actuales 77 dólares, pero con el objetivo final de liberar el mercado cuando se recupere el valor internacional del oro negro. Así lo anticipó el ministro de Energía, Juan José Aranguren.
La decisión caerá con beneplácito en Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego, que conforman la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) y habían ofrecido una fuerte resistencia a la injerencia del gobierno kirchnerista en la actividad petrolera.
El funcionario indicó que conforme al artículo 124 de la Constitución Nacional, las provincias detentan el dominio originario de los recursos naturales existentes en sus territorios, por lo que el gobierno las reconoce como única autoridad de aplicación en los permisos de exploración y concesión de explotación.
Aranguren señaló que entre los principales objetivos de la nueva política se buscará alcanzar la seguridad energética y mitigar el impacto ambiental de cara al desarrollo sostenible de la sociedad, por lo que pedirá colaboración a los gobernadores para avanzar en ese sentido.
Sobre el precio interno del crudo, se renegociará el acuerdo pero se aclaró que el pacto será mantenido hasta que los precios externos se recuperen y alcancen a los locales, momento a partir del cual y en conjunto con la recuperación de la estabilidad económica del país se irá a que “productores y refinadores negocien libre e individualmente los precios en el mercado interno”.
Según Aranguren, la fuerte caída de los precios internacionales provocó desde mediados de 2014 que los precios internos se situaran por encima, luego de más de una década en que ocurriera lo contrario por decisiones administrativas de “dudosa legitimidad”.
Por ello, “será mantenida la esencia” del acuerdo negociado a finales de 2014 entre el gobierno de Cristina Kirchner, la provincias, las productoras y refinadoras, y los sindicatos, lo que garantizará —según Aranguren— un precio para el petróleo crudo que preserve las fuentes de trabajo pero también tenga en cuenta el interés de los consumidores.
El nuevo acuerdo será “estricto” y tendrá una “duración limitada” con cláusulas de renegociación y será formalizado por la autoridad de aplicación que preside el Ministerio de Energía.
El ministro anunció que el gobierno mantendrá la composición accionaria de la estatal YPF con el objetivo de mejorarle los mecanismos de financiamiento para convertirla en la líder indiscutida del mercado.
Además, anunció que el presidente Mauricio Macri enviará al Congreso nacional un proyecto de ley de un programa para el incentivo a la exploración de petróleo crudo y gas natural en áreas de riesgo off shore y por métodos no convencionales.