Viernes 18 de Septiembre de 2015
Tengo tres hijos, cuando comenzó a sentirse el terremoto estaba con la más grande en el living mirando tele y el más chiquito dormía en el piso de arriba de mi casa. Me pegué un pique para buscarlo, uno más intenso que el de un partido, tengo el cuádriceps hecho pedazos pero en ese momento no sentí más que la necesidad de llegar a mi hijo”. De este modo contó Ezequiel Luna desde su casa en Concón (aledaña a Viña del Mar, Chile) cómo vivió el sismo de más de 8 grados de intensidad que azotó anteayer al país trasandino, llegó a moverles el piso a varias provincias argentinas y hasta a gran parte de los rosarinos.
Villagalvense, de 28 años y ex jugador de Tiro Federal, Luna vive desde hace dos años y medio en Chile y juega para el Santiago Wanderers de Valparaíso, el equipo de camiseta verde cuyos hinchas son conocidos como “caturros”.
Luna tiene una nena de 9 años y dos nenes de 4 y de 2. Hasta minutos antes de las 20 del miércoles, en su casa se vivía un tranquilo clima hogareño. “Habíamos ido a buscar a los chicos al colegio, el del medio se había quedado dormido en el auto y ahí lo dejé por un rato, el otro también dormía y mi mujer estaba en el súper. Cuando todo se empezó a mover corrí a buscarlos, intentaba hablar con mi mujer pero las conexiones habían comenzado a cortarse. Mi hija me miraba y yo para no ponerla mal trataba de mostrame tranquilo. Me metí con los tres chicos en el auto. No tenía miedo que se cayera la casa, pero fue un susto que nos tocó vivir. Dicen que duró cuatro minutos, pareció una eternidad” , remarcó.
Ayer, varias horas después del episodio y cuando ya se contabilizaban 11 víctimas fatales en Chile, Luna confesaba haber recuperado la calma. “Mi familia en Argentina ya sabe que estamos bien y esta mañana (por ayer) fui a entrenar y todo. Es que por suerte esta zona no fue castigada y ni siquiera se cortaron los servicios: se sintió el temblor pero no mucho más. Mis vecinos están bien, mis compañeros de equipo también (entre ellos el ex rojinegro Paulo Rosales) y creo que estar sólo con mis hijos fue bueno, si hubiera estado en la calle, tal vez con los gritos de la gente hubiese perdido la calma, más cuando se empezaron a oír precauciones ante un posible tsunami”.
Es que Luna vive junto al mar.Entre su casa y el mar hay dunas y él cree que eso podría ser una contención a un posible tsunami. “Acá en Chile hay conciencia sísmica. Nunca había vivido un movimiento de tanta intensidad, pero sí otros menores aunque hay protocolos claros: de hecho apenas comenzó el movimiento empecé a recibir mensajitos de texto (del Ministerio del Interior) que aconsejaban evacuar y subir a los cerros”.
El técnico de Palestino, Pablo Guede, y el defensor de la Universidad Católica y ex defensor de Chicago, Germán Lanaro (con un hermano que juega en Coquimbo, la región más afectada), dijeron que vivieron un “muy mal momento” durante el sismo, si bien se encontraban bien y fuera de peligro, al igual que Luna, que no se privó de hablar de futbol y reconocer: “No estamos bien con Wanderers, en octavo lugar entre quince equipos, pero bueno hoy hay otros temas importantes”, señaló con relación al sismo y las víctimas.