Jueves 14 de Octubre de 2010
El minero y ex jugador de fútbol, Franklin Lobos Ramírez, dijo ayer al salir a la superficie que “este fue el partido más duro de mi vida”.
Lobos, el minero número 27 en ser rescatado, tiene 53 años y aunque hace cinco años que conduce camiones mineros, llegó a la mina del desastre en abril pasado.
Separado con dos hijas, Claudia de 20 y Carolina de 25, defendió los colores de Antofagasta, Wanderers y La Serena, entre otros clubes y llegó a disputar una Copa Libertadores.
El director técnico del seleccionado chileno, el argentino Marcelo Bielsa, le envió una camiseta a Lobos, quien fue un futbolista muy popular en la década del 80 y parte del 90 e integró el seleccionado de su país en las Olimpíadas de Los Angeles en 1994.
Mientras estaba en el interior de la mina, recibió saludos del ex futbolista Ivan Zamorano, con quien jugó en primera división y también un mensaje de aliento del español David Villa.
Familiares, amigos y periodistas colmaron el campamento Esperanza para verlo salir de la cápsula que lo ascendió del interior de la mina.
Allí lo esperaba su hija Carolina, que lo “estrujó” en un abrazo, y un aplauso coronó su salida que ocurrió a las 19.18.
“Grande, Franklin”, le gritaba la gente al verlo salir, mientras su hija le decía “Te amo, papá”.
Luego Carolina le entregó una pelota autografiada, con la cual Lobos hizo jueguitos.
“Bienvenido, a la vida”, lo recibió el presidente Sebastián Piñera, en una fórmula que ya es un clásico.
“Este fue el partido más duro de mi vida”, dijo Lobos quien se acostó en la camilla sosteniendo la pelota de fútbol en su pecho.