Viernes 05 de Abril de 2013
Pudo ser un golpe de película, pero los ladrones fallaron en el último paso. Fue ayer a la madrugada, 10 minutos antes de las 3, cuando siete maleantes a bordo de un Citroën C3 y una camioneta Ford F100 que habían sido robados intentaron arrancar de cuajo un cajero automático de la red Link ubicado en Mendoza y Donado. El golpe bien planificado sobre un cajero que no cuenta con cámaras de seguridad tuvo tres pasos bien marcados. Primero los ladrones redujeron a un hombre que se gana la vida como sereno cuidando los locales del pequeño centro comercial del lugar; luego engancharon el cajero automático al paragolpe de la F100; y finalmente le dieron fuerza a la camioneta dejando las marcas del caucho quemado sobre el cemento para que el cajero se desplazara unos 60 centímetros antes de caer de frente. Pero entonces la alarma se activó y con la sirena de las patrullas como banda de sonido los ladrones fugaron sin llevarse un centavo.
Cuando la noticia de la tentativa del robo del cajero ardía en los programas mañaneros de la tele y la radio, el Citroën C3 color negro utilizado en el golpe apareció en el barrio Nuevo Alberdi. Eran las 7 de la mañana. Tenía su rueda izquierda reventada fruto de un golpe contra un cordón y una patente que no le correspondía. Sobre el vehículo había un pedido de secuestro por haber sido robado a punta de pistolas el 30 de enero de 2013 en jurisdicción de la seccional 9ª. Media hora más tarde, en el barrio 7 de Septiembre y totalmente incendiada apareció la Ford F100. La camioneta había sido robada en jurisdicción de Ibarlucea.
Ya fue robado. El cajero automático del Nuevo Banco de Santa Fe ubicado sobre Mendoza al 7700, a metros del supermercado La Gallega y enclavado en el pequeño centro comercial que se levanta en la esquina con Donado, fue noticia el 8 de junio pasado cuando una banda de especialistas robó de allí alrededor de medio millón de pesos.
La máquina está ubicada en un pequeño local de 2 metros por 2, flanqueado por una casa de ventas de electrodomésticos y una agencia de cobros del mismo Banco de Santa Fe, aunque la terminal violentada es de las denominadas "neutrales" o "extrabancarias", como se denomina a los cajeros que no se encuentran ubicadas dentro de las entidades financieras. Cuentan con alarma pero no tienen cámaras de seguridad que permitan controlar los movimientos de personas adentro de los boxes en los cuales están instalados.
En diagonal. Tomando como opción la posibilidad de arrancar de cuajo el cajero automático en cuestión, la empresa tiene un impedimento que salta a primera vista. Frente al local donde está el cajero hay un añoso árbol que impide que cualquier vehículo ingrese de frente. Por eso la F100 con la que operaron los ladrones fue colocada sobre la vereda de la casa de electrodoméstico lindera, en un ángulo de 45 grados.
Una vez que el sereno fue reducido con un arma en la cabeza y que le robaron el celular, los ladrones actuaron coordinadamente y todos los pasos que llevaron a cabo expusieron que tenían un handy con frecuencia policial. Cuando la alarma se activó, un móvil del Comando Radioeléctrico que estaba en Provincias Unidas y Mendoza, a nueve cuadras de la escena, fue comisionado al lugar.
Pero cuando la policía llegó, los ladrones se habían esfumado: la F100 salió por Mendoza al oeste y el C3 por Donado al norte. El golpe duró tres minutos y el botín fue un celular.