Jueves 28 de Junio de 2012
Asunción. — El presidente paraguayo, Federico Franco, presentó ayer su plan de gobierno al Congreso, al que le pidió apoyo para la aprobación de medidas de estímulo económico durante los 14 meses en los que dirigirá el país. Franco, un médico liberal que fue electo vicepresidente hace cuatro años, asumió como mandatario tras el veloz juicio político que halló culpable al presidente Fernando Lugo de mal desempeño de funciones y lo sacó del poder el viernes, en cuestión de horas. Varios gobiernos de la región desconocen al nuevo gobernante porque consideran que Lugo no tuvo garantías suficientes en el juicio en el Congreso, que le concedió apenas dos horas para su defensa. Horas antes de reunirse con las autoridades del Congreso junto a su equipo económico recién designado, Franco visitó a los jefes castrenses en su carácter de comandante en jefe de las fuerzas armadas y dispuso cambios en la comandancia del ejército, la armada y el regimiento de escolta presidencial.
Guiño a los mercados. En un discurso sereno y amigable con el mercado, pidió que se aprueben créditos de organismos internacionales por unos 480 millones de dólares considerados vitales para financiar el presupuesto 2012 y estimular la economía, que este año se contraería un 1,5 por ciento, según datos oficiales. Además, solicitó a los parlamentarios apoyo para la radicación de un planta de aluminio de la multinacional Río Tinto Alcan con una inversión de 3.500 millones de dólares y anunció la negociación de una deuda con bancos europeos para liberar a las reservas internacionales del país de eventuales embargos. Franco pidió también que el presupuesto 2013 no contenga aumentos en gastos corrientes y que se complete el quórum en el Banco Central con el nombramiento de dos directores cuyos cargos están vacantes.
El Senado de Paraguay renovará hoy a sus autoridades y no se descarta que elija al nuevo vicepresidente del país para cubrir la vacante que dejó Federico Franco al asumir la presidencia en lugar de Fernando Lugo. Colorados y liberales, que se aliaron para destituir a Lugo, realizan negociaciones y, de acuerdo a informaciones periodísticas, el senador liberal Oscar Denis se perfila como el hombre que acompañará a Franco hasta el fin del actual período de gobierno. El senador colorado Julio César Velázquez protestó sin embargo por la actitud de los liberales de querer ocupar todos los cargos y advirtió de que podría generarse un cortocircuito a la hora de elegir al nuevo vicepresidente del país. El artículo 234 de la Constitución paraguaya establece que "en caso de impedimento o ausencia del presidente, lo reemplazará el vice, y a falta de éste y en forma sucesiva, el titular del Senado, el de la Cámara baja y el de la Corte Suprema de Justicia".
Preservarel orden. El mandatario paraguayo dijo que su prioridad sería "ordenar la casa" pese a las críticas de los países de la región, muchos de los cuales consideran que en Paraguay ocurrió un quiebre democrático, y del propio Lugo, que mantiene reuniones permanentes con sus colaboradores en una sede partidaria en Asunción. El ex obispo sugirió que podría ser candidato en la lista de senadores de la coalición de izquierda Frente Guasu en las elecciones de abril de 2013, algo que sus colaboradores dan por sentado.
Franco dijo que asegurará las pensiones, garantizará una atención médica "pronta y gratuita a todos" y que sacará adelante el programa "una computadora por niño" para el millón de escolares paraguayos.
La relación con el Congreso será una de las claves para el nuevo gobierno de Paraguay ya que la Asociación Nacional Republicana (ANR), más conocida como Partido Colorado, tiene 15 senadores de 45, y 33 diputados de 80, lo que le concede mayoría como para trabar cualquier iniciativa del Ejecutivo, como ocurrió con la administración de Fernando Lugo.