Domingo 13 de Diciembre de 2009
"Pudo haber sido cualquiera el que mató a Nichea". Así se defendió Luciano E. tras ser detenido por el crimen de un joven de 24 años baleado en una fiesta en Villa Gobernador Gálvez en marzo pasado. Nueve meses más tarde obtuvo la falta de mérito al no hallarse pruebas de peso en su contra.
La resolución fue firmada por el juez de Instrucción Juan José Pazos, quien dispuso la libertad de Luciano E. ante la falta de elementos para procesarlo por el crimen. De todos modos el muchacho de 27 años seguirá vinculado a la causa por si surgen otras evidencias.
El homicidio ocurrió el 1º de marzo pasado en la esquina de Balcarce y Liniers de Villa Gobernador Gálvez. Todo sucedió de madrugada frente a una casa donde se festejaba el bautismo de un nene. Según la versión policial del caso Nichea mantuvo allí una fuerte discusión con un conocido quien, al rato, volvió en un caballo, lo insultó y le disparó a quemarropa. Un balazo atravesó la cabeza del muchacho y le perforó el cráneo. Nichea fue trasladado al Hospital Centenario de Rosario, donde falleció.
Testigo. Una mujer que participó de la reunión señaló a E. como quien atacó a Nichea, pero el juez Pazos no encontró otras pruebas contra el joven. El muchacho admitió que estuvo en la fiesta y que discutió con la víctima, pero sostuvo que Nichea fue atacado por otras personas. "Pudo haber sido cualquiera el que mató a Nichea porque todo el mundo le tenía bronca. A mi me invitó a pelear pero no acepté. Nunca tuve ni caballo ni armas", dijo al declarar acompañado por su abogado defensor, Marcelo Argenti. El juez tuvo en cuenta que los testimonios fueron contradictorios y que "la propia madre del fallecido" dijo que la pelea fue con varias personas.
"Todos los testimonios, al no ser testigos presenciales del hecho, se contraponen y contradicen, por lo que en esta etapa no adquieren siquiera la jerarquía de indicio", evaluó el magistrado.