Martes 23 de Octubre de 2012
La sobreexplotación del acuífero español del Alto Guadalentín y el hundimiento asociado del terreno por las extracciones de agua influyó en las características del terremoto de 5,1 grados de magnitud en la escala de Richter que devastó Lorca en 2011, según revela un estudio de la Universidad Complutense de Madrid y del Centro Superior de Investigaciones Científicas.
El 11 de mayo de 2011 un sismo de magnitud 5,1, cuyo epicentro se situaba a sólo 3 kilómetros de profundidad, mató a nueve personas y dejó unos 130 heridos en Lorca. Además, unas 15 mil personas tuvieron que abandonar sus casas debido a los daños, que afectaron al 12 por ciento de los edificios de esa ciudad del sureste español.
Los investigadores publicaron sus resultados esta semana en la revista Nature Geoscience y aseguran que el segmento de terreno que se movió durante el sismo coincide con la cuenca del Guadalentín, zona de extracción de agua subterránea.
Su estudio "demuestra por primera vez que una variación de la corteza terrestre, en este caso debido a una disminución de carga por extracción de agua subterránea en la cuenca del Alto Guadalentín, que registra una tasa de hundimiento de 10 centímetros al año, puede controlar las características de un terremoto tectónico", explicó el investigador José Fernández, del Instituto de Geociencias.
Este equipo de científicos analiza desde 2006 las tasas de deformación del terreno del sureste de la península ibérica a partir de imágenes de satélite y además de identificar el segmento de la falla que se deslizó han desarrollado un modelo de carga empleando los datos de extracción de agua subterránea entre 1960 y 2010 y el área de hundimiento detectada en la zona entre 1992 y 2007. (AFP)