Jueves 14 de Octubre de 2010
El minero Mario Sepúlveda, uno de los hombres rescatados de la mina San José en Chile, dijo que en su encierro de 70 días estuvo con Dios y el diablo.
"Sí, estuve con Dios y estuve con el diablo. Me pelearon y ganó Dios. Me agarré de la mejor mano", sostuvo el hombre, el segundo en ser sacado del yacimiento cuprífero.
El trabajador, que conducía los videos que los mineros enviaban a la superficie, agregó que la operación les devolvió la vida. "Es increíble que a 700 metros de altura, sin vernos frente a frente, nos recuperaron".
Sepúlveda, quien ayer salió eufórico del mineral, bromeando y gritando, dijo sentirse "muy emocionado de estar acá arriba" con su familia y aseguró que empezará una nueva vida.
Además pidió a los medios prudencia con su historia. "Por favor no nos traten como artistas, como periodistas, yo quiero que me sigan tratando como Mario Sepúlveda, como el minero trabajador".