Viernes 29 de Octubre de 2010
Con la aparición y el uso intensivo de internet también se están generando nuevas patologías que los especialistas, aún con disidencias, están comenzando a considerar como tales. En ese marco, los expertos señalan que las ciberadicciones van en aumento.
Según estudios realizados en distintos países industrializados, un porcentaje cada vez mayor de adolescentes ya sufre adicción a internet, y en concreto, a los juegos on line.
Así las cosas, la dependencia digital puede discriminarse según las tipologías. Tales cuestiones han sido abordadas en el libro “Las e-adicciones. Dependencias en la era digital: ciberjuego, cibersexo, comunidades y redes sociales” (Editorial Nexus Médica), escrito por las psicólogas catalanas Vega González, Laura Merino y Margarita Cano.
Las tres especialistas han abordado la cuestión en una nota del diario catalán La Vanguardia.
En ese sentido, señalaron que las ciberadicciones son patologías emergentes que no están todavía reconocidas como tales. “Con este libro pretendemos sensibilizar a la gente que realmente son adicciones y se tienen que tener en cuenta. La única diferencia en comparación con las adicciones químicas es que no tienen sustancias pero los efectos son prácticamente los mismos”, explicaron.
Ellas consideran que se está ante un caso de ciberadicción cuando se pierde totalmente el control sobre una actividad y aún habiendo consecuencias negativas familiares, personales o laborales, no se puede dejar de hacerlo.
Allí precisamente está la primera señal de alarma, que se pone más de manifiesto con el aislamiento social.
El problema serio —consideran— descansa en que al ser socialmente aceptadas tales actividades, cuesta muchísimo detectar los excesos. En el caso de los adolescentes con los juegos on line, las familias tratan de conseguir ayuda pero después que en el colegio han detectado un problema y avisan, pero no son los padres o hermanos los que, en primera instancia, perciben la anomalía.
Además, no hay un perfil único de los ciberdependientes. Los adolescentes están más enganchados a los juegos on line, los hombres y adultos a los juegos de apuestas y el cibersexo, y las mujeres más a las redes sociales. También se destaca que el adolescente es más propenso a engancharse ya que la adolescencia es un factor de riesgo.
Las especialistas advierten que en general internet es un medio muy adictivo. Es accesible, rápido, anónimo y se encuentra todo. Además, la recompensa es inmediata. Pero son los juegos on line los que están configurados de tal manera que enganchen rápido y más a los cibernautas. Encima ofrece mecanismos que estimulan la autoestima, como la superación de retos y el acceso a otras categorías o niveles del juego.
Así, si una persona tiene muchos problemas para interactuar socialmente, puede desarrollar un personaje y tener un estatus dentro de la comunidad virtual. Además, siempre hay alguien parecido con quien jugar las 24 horas del día.
En las redes sociales, otro ejemplo, la recompensa también es inmediata y además está la sensación de interacción lo que hace que también puedan causar adicción. Las expertas dijeron que “hay mucha gente enganchada” en tales círculos. “Esperamos que las familias y los colegios empiecen a darse cuenta de que realmente ya hay un problema”.
En ese marco, están convencidas de que los casos de ciberadicción se están incrementando progresivamente. “Hay muchos más casos pero también ha aumentado la conciencia del problema”, subrayaron.
Entre las consecuencias más serias de las ciberadicciones se cuentan la pérdida del ritmo escolar, la pérdida de empleos y el aislamiento progresivo, que en el caso de los adultos llega a ser total.
Entre las medidas que padres y familiares puedan tomar para morigerar la exposición a la red se cuenta poner límites de tiempo y la búsqueda conjunta de conductas alternativas. En todos los casos, no se recomienda “prohibir” el uso de la computadora, pero sí se aconseja ponerla en un lugar común de la casa para evitar el aislamiento y, en el caso de los chicos, que los padres puedan ejercer un control aunque se visual.
En Europa, Estados Unidos y China (país donde la ciberadicción se considera similar a las químicas) han comenzado a desarrollarse tratamientos que duran entre 12 y 18 meses en los cuales se somete al paciente a un reaprendizaje sobre internet. “Las nuevas tecnologías las tienen que usar, entre otras cosas porque son positivas, pero el problema está cuando se pierde el control”, concluyeron las especialistas catalanas. l