"Es un privilegio haber sido parte del under de los 80 y seguir viva"
Divina Gloria dijo que esa camada artística provocó "una explosión de cultura" en el país. La intérprete, ex chica Olmedo, cantará tangos en idish mañana en el teatro La Comedia.

Viernes 13 de Marzo de 2009

La frase "Divina Gloria está de caravana" se puede asociar a múltiples interpretaciones, pero hoy es la que más se acerca a su presente. "Karavanah" es el nombre de su nuevo grupo, con el que la ex chica Olmedo y ex figura del under de los 80 con Los Peinados Yoli, vuelve a los escenarios. Y lo hará cantando tangos en idish, el idioma con el que sorprendía en "No toca botón". Con un guiño a sus raíces, la cantante ofrecerá el espectáculo "Shalom, baby" mañana, a las 21.30, en el lanzamiento de las "Veladas de marzo" en el teatro La Comedia (Mitre y Ricardone). En un abanico que va de la versatilidad al compromiso con la colectividad judía sin deshechar su costado frívolo, Divina sorprende con su flamante propuesta y lo admite: "Perdón por despistar".

—¿Cómo se te ocurrió cantar tangos en idish?

—Y, bueno, surgió simplemente. Pero son tangos originales, escritos en los guetos europeos, no son tangos argentinos traducidos. Fueron compuestos en la década del 20 y tienen letras súper descriptivas de momentos, de emociones y miradas que tuvieron estos poetas que vivían en los guetos en Europa, donde estaba la muerte a un paso y sin embargo siempre había una ilusión de volver a ver la primavera, de pedirle a Dios que te devuelva su amor. La gente vivía, escribía, pintaba, hacía música. Son canciones con una belleza dolorosa.

—¿Vos también te sentís alguien con belleza dolorosa?

—Sí, a veces me gustaría que sea menos doliente, pero bueno, hay que resistir.

—¿Cómo ves a la distancia esos años 80, en los que siempre vivías en los límites?

—Lo siento muy cerca, no lo siento muy lejano. También me siento una privilegiada de haber estado ahí, de seguir viva y de tener los amigos que tuve y la gente con la que trabajé, los maestros con los que trabajé, porque también fue una explosión de arte y cultura. Haber estado con Batato Barea, con Alejandro Urdapilleta, ser parte de una generación que nacimos del underground, si lo querés llamar por alguna manera, me parece una suerte haber vivido eso.

—¿No pensás que la gente puede dudar, en el sentido de que no sabe si sos la chica pop de "Desnudita es mejor"; la que aparecía muy sexy en el programa de Olmedo o la que canta tangos en idish?

—Y bueno, perdón por despistar, pero me encantaría pensar que una no tiene que ser una sola Divina Gloria. Yo soy la misma que trabajó con Alberto, la que ama ir a Rosario, porque siento que ir a Rosario es también ir a mi casa, por Fito Páez, por Olmedo, porque siempre que fui a Rosario volví con el espíritu lleno de amor, lleno de calidez, estoy emocionada con cantar en esta ciudad.

—¿Este proyecto es el que elegís de ahora en más o es sólo una alternativa artística?

—No, pueden ir las cosas juntas. No me gusta cerrar nada, quiero que esto abra y que siga adelante. No depende sólo de mí, pero espero que esto no moleste, la música es toda música.

—¿Cómo salió tu seudónimo Divina Gloria?

—Bueno, mirá, yo era parte de un grupo que se llamaba Los Peinados Yoli, un grupo del 84 o del 85, y todos teníamos un seudónimo. Ahí me puse Divina Gloria. Gloria es mi nombre, Marta Gloria, a veces yo digo Harta Gloria (risas). Pero es un seudónimo heavy, aunque no todos los días te sentís tan Divina Gloria, a veces me siento más Martita que Divina Gloria.